Los vecinos del fraccionamiento Bosques de Tultitlán exigen un acceso peatonal directo a la estación Cueyamil de la ampliación del Tren Suburbano Buenavista-AIFA, ya que la infraestructura actual los obliga a rodear más de un kilómetro. Actualmente, las obras en el Estado de México avanzan sin contemplar una entrada para los residentes locales del lado poniente de las vías, lo que ha generado una ola de reclamos hacia la constructora y las autoridades federales.
Los colonos reportaron hoy que mientras el Centro de Transferencia Modal (Cetram) ya muestra puentes y escaleras casi terminados del otro lado de las vías, su comunidad permanece aislada por una barda perimetral. Según reportes de los habitantes, las autoridades no han confirmado si atenderán la solicitud de conexión ni los plazos exactos para la reparación de la Avenida Recursos Hidráulicos, una vía clave que sigue severamente dañada por el paso constante de maquinaria pesada necesaria para la ampliación ferroviaria. (Lee también: El dato que el SMN reveló sobre las ondas de calor que vienen a México.)
Esta problemática en el Estado de México refleja los desafíos de conectividad en los grandes proyectos ferroviarios de Latinoamérica, donde el diseño técnico suele chocar con las necesidades de las comunidades preexistentes. Para el usuario mexicano, la falta de un acceso peatonal funcional no solo retrasa el tiempo de traslado hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, sino que incrementa la vulnerabilidad de los peatones al obligarlos a transitar por zonas industriales que carecen de vigilancia adecuada durante la noche. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre por qué aplican seca en Xochimilco.)
Mientras el gobierno federal acelera los trabajos para inaugurar la ruta hacia el AIFA próximamente, los vecinos aseguran que representantes de la obra les negaron la construcción de más puentes bajo el argumento de que no es viable colocar estructuras cada 300 metros. Felipe Colín, residente afectado, señaló que la estación ya parece estar completa en su estructura exterior, pero la barda recién construida confirma sus temores de quedar excluidos de un servicio de transporte que literalmente pasa frente a sus hogares. (Lee también: Por qué el depósito de la Beca Benito Juárez cambia en abril: el dato clave.)
Por ahora, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes no ha emitido una postura oficial sobre la modificación del proyecto original para incluir el paso solicitado por los habitantes de Bosques de Tultitlán. Se mantiene pendiente de confirmar si existirán mesas de diálogo adicionales antes de que la obra civil concluya definitivamente, pues el avance del enrejado sugiere que el diseño final de la estación Cueyamil podría ignorar de forma permanente la demanda vecinal.






