preven ondas: Autoridades mexicanas prevén ondas de calor que impactarán la zona central del país entre marzo y mayo de este año, con un registro estimado de tres a cinco eventos climáticos de alta intensidad. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que las temperaturas en la Megalópolis podrían situarse hasta 4 grados Celsius por encima de la media histórica, con periodos de calor extremo que se extenderían hasta por 15 días consecutivos en el escenario más crítico.
Esta situación climática afectará de manera directa a los habitantes de la Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala. El reporte técnico oficial indica que el aumento de la temperatura media global está acelerando la frecuencia de estos fenómenos en el centro de la República. Según los datos del SMN, existe una tendencia clara donde cada década se incrementa la duración y la fuerza de estas olas de calor en el territorio nacional debido al calentamiento sostenido de largo plazo. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre por qué aplican seca en Xochimilco.)
Para los lectores en México, este pronóstico implica riesgos potenciales a la salud por golpes de calor y una posible crisis en la calidad del aire debido a la falta de vientos que dispersen los contaminantes. En un contexto regional, este fenómeno no es ajeno a España o el resto de Latinoamérica, donde el establecimiento de sistemas anticiclónicos persistentes está generando condiciones similares de sequía y radiación solar extrema. La persistencia de cielos despejados agravará la sensación térmica en las zonas urbanas densamente pobladas de la región. (Lee también: Por qué el depósito de la Beca Benito Juárez cambia en abril: el dato clave.) (Lee también: Por qué el sello UNESCO cambia todo e inician preparativos en Iztapalapa.)
Expertos del Servicio Meteorológico señalan que el comportamiento térmico de este periodo será similar a las proyecciones de 2025, manteniendo una tendencia de años cálidos persistentes. Aunque todavía está pendiente de confirmar si se superarán los récords históricos alcanzados en 2024, la Megalópolis enfrentará sistemas atmosféricos que inhiben la lluvia y promueven la estabilidad del aire caliente. Las autoridades recomiendan mantenerse alerta a los comunicados diarios, ya que la fecha exacta del inicio de la primera onda depende del movimiento de los sistemas de alta presión que actualmente se vigilan.






