Londres, Reino Unido – Un nuevo escándalo sacude al sistema penitenciario británico tras la difusión de una serie de videos en la plataforma TikTok, protagonizados por Samiullah Ahmadzai, un ciudadano afgano de 26 años condenado por tráfico de migrantes. Ahmadzai, quien actualmente cumple su condena en la prisión de Wormwood Scrubs, ubicada en Hammersmith, al oeste de Londres, ha generado una fuerte indignación pública al mostrar la aparente comodidad de su vida tras las rejas.
En las grabaciones, que han acumulado miles de reproducciones en su perfil personal, se puede observar al recluso en una actitud relajada y despreocupada dentro de su celda. En uno de los fragmentos más polémicos, Ahmadzai aparece riendo mientras disfruta del popular programa de concursos estadounidense "Deal or No Deal" (formato conocido en México como 'Vas o no vas'). Las imágenes muestran un nivel de libertad y un acceso a dispositivos electrónicos que contradicen directamente los protocolos de seguridad de la institución penal.
El caso de Ahmadzai es particularmente sensible debido a la naturaleza de sus delitos. El joven fue sentenciado por su participación activa en redes de tráfico de personas, una problemática que, al igual que en México, representa un desafío de seguridad nacional y una crisis humanitaria constante. La capacidad del reo para documentar y publicar su día a día en redes sociales sugiere fallas críticas en la vigilancia y el control de objetos prohibidos, como teléfonos móviles y tarjetas SIM, dentro de una de las prisiones más icónicas de la capital británica.
Las autoridades penitenciarias del Reino Unido se enfrentan ahora a una creciente presión mediática y política para explicar cómo un recluso con cargos de tal gravedad pudo burlar la seguridad de forma tan abierta y cínica. Expertos en materia de seguridad señalan que este tipo de acciones no solo representan una burla al sistema judicial, sino que también envían un mensaje de impunidad a las redes criminales internacionales, restando peso a la severidad del castigo penal.
Por el momento, el perfil de TikTok del implicado ha servido como evidencia de las carencias en la administración de Wormwood Scrubs. Mientras el Ministerio de Justicia británico investiga el incidente, el caso de Ahmadzai pone de relieve el reto global que representan las redes sociales para las instituciones de justicia, donde la frontera entre la reclusión y la conectividad parece volverse cada vez más delgada.



