Petróleos Mexicanos (Pemex) cerró el cuarto trimestre de 2025 con una mejora significativa en su balance financiero, reportando una pérdida neta de 155 millones de pesos. Esta cifra representa una reducción de más del 50% frente a los 350 millones de pesos que la paraestatal perdió en el mismo periodo de 2024, consolidando una tendencia de estabilización impulsada por ajustes operativos y una agresiva estrategia de manejo de pasivos.

De acuerdo con el informe financiero presentado este viernes, la petrolera atribuyó este resultado a tres factores determinantes: una disminución en el costo de ventas, un menor deterioro contable de sus activos fijos y una utilidad cambiaria favorable. Estos números se dan en un contexto donde la empresa, considerada la más grande del país, ha contado con un respaldo constante del Gobierno Federal mediante apoyos multimillonarios destinados a aliviar su carga fiscal y financiera.

En lo que respecta a su deuda financiera, Pemex logró un avance sustancial al reducirla en un 12.7% respecto al cierre de 2024, situándola en 85 mil 200 millones de dólares. Este desapalancamiento fue resultado de una compleja serie de maniobras financieras que incluyeron una operación de reporto estructurada por 11 mil 300 millones de dólares, una oferta de recompra de bonos por hasta 9 mil millones y pagos anticipados por otros 2 mil millones de dólares. Estas medidas buscan dar certidumbre a los mercados y mejorar el perfil crediticio de la institución.

Por otro lado, la deuda con proveedores, que se ha mantenido como uno de los desafíos operativos más críticos para la empresa, también registró una baja. Al cierre de 2025, este pasivo se ubicó en 434 mil 474 millones de pesos (unos 24 mil 182 millones de dólares), lo que equivale a una reducción del 14.1% anual. Pemex informó que durante el año pasado realizó pagos a proveedores por un monto de 582 mil millones de pesos, utilizando en parte programas diseñados en conjunto con la banca de desarrollo para agilizar las liquidaciones.

Sin embargo, el reporte también refleja los vientos en contra que enfrenta la industria. Los ingresos totales de la compañía experimentaron un descenso del 16% interanual, sumando 362 mil 448 millones de pesos. Esta caída se explica principalmente por una reducción en el volumen de las exportaciones y la baja en los precios internacionales del crudo, factores externos que continúan presionando los márgenes de utilidad de la paraestatal. Con este balance, Pemex perfila su intención de regresar a la Bolsa Mexicana de Valores mediante nuevas emisiones de deuda por hasta mil 800 millones de dólares.