Petróleos Mexicanos (Pemex) presentó sus resultados financieros correspondientes al cuarto trimestre de 2025 ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), revelando una reducción sustancial en sus saldos negativos. De acuerdo con el reporte oficial, la institución registró una pérdida neta de 147 millones de pesos, una cifra que destaca por su marcado contraste frente a los ejercicios fiscales previos.
Este resultado representa un giro notable en la salud financiera de la principal empresa del Estado mexicano. Al comparar esta cifra con el mismo periodo del año anterior, se observa una recuperación drástica; en el cuarto trimestre de 2024, la petrolera había reportado inicialmente una pérdida de 190 mil millones de pesos, cifra que fue ajustada posteriormente en sus balances contables para situarse en los 350 mil millones de pesos. Bajo este contexto, la reducción del boquete financiero al cierre de 2025 refleja una contención de gastos y una gestión de recursos más eficiente.
La administración de Pemex atribuyó estos números a la consolidación de una estrategia integral de liquidez y manejo de pasivos. Este plan se ha ejecutado en estrecha coordinación con la Secretaría de Energía (SENER) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), bajo los lineamientos establecidos en el Plan Estratégico 2025–2035 de la compañía. El objetivo primordial de esta alianza interinstitucional ha sido el fortalecimiento de la viabilidad financiera de la empresa a largo plazo.
Dentro de las acciones destacadas en el informe, se menciona que la petrolera ha logrado mejorar su perfil de vencimientos de deuda. Esta reestructuración de pasivos ha permitido a la empresa enfrentar sus compromisos financieros inmediatos con mayor holgura, reduciendo la presión sobre el presupuesto público y enviando una señal de mayor estabilidad a los mercados internacionales y a los inversionistas locales.
Finalmente, la dirección de la paraestatal subrayó que, a pesar de los desafíos globales en el sector energético, el suministro de combustibles en territorio nacional se mantiene garantizado. La integración del Plan Estratégico continuará siendo el eje rector para las operaciones de Pemex en la próxima década, buscando no solo la eficiencia operativa, sino la soberanía energética del país mediante finanzas públicas más sanas y una menor dependencia de transferencias extraordinarias por parte del Gobierno Federal.



