La representante de México ante la FIFA, Gabriela Cuevas, ha manifestado recientemente que el país se encuentra en una posición significativamente más robusta y segura para afrontar el reto de la Copa del Mundo 2026. En sus declaraciones, la funcionaria destacó que la reducción en la influencia de figuras delictivas de alto perfil, como Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', ha generado un entorno de mayor tranquilidad tanto en el estado de Jalisco como en el resto de la República, lo cual es vital para la logística del evento.
Esta perspectiva surge en un momento crucial de la organización del torneo, donde la seguridad es el eje central de la evaluación internacional. Según la representante, los esfuerzos en materia de pacificación y los operativos recientes son fundamentales para cumplir con las estrictas exigencias de la FIFA. Cuevas vinculó directamente la estabilidad social con la capacidad del país para albergar un evento de tal magnitud, subrayando que la ausencia de ciertos liderazgos criminales permite proyectar una imagen renovada y confiable de México ante los ojos de los aficionados y directivos que visitarán las sedes nacionales.
¿Por qué es importante este pronunciamiento? La seguridad ha sido históricamente la principal preocupación de los organismos internacionales al asignar sedes mundialistas. Para los lectores y ciudadanos mexicanos, este enfoque no solo promete un espectáculo deportivo de clase mundial, sino que también sugiere una estrategia de blindaje en zonas estratégicas. Jalisco, en particular, es un punto neurálgico debido a que el Estadio Akron en Guadalajara será una de las piezas clave del torneo, y cualquier mejora en su percepción de seguridad impacta directamente en la economía y el turismo local.
De cara al futuro, el camino hacia la patada inicial en 2026 implica una coordinación sin precedentes entre el comité organizado por Gabriela Cuevas y las autoridades de los tres niveles de gobierno. El objetivo próximo es consolidar los protocolos de protección en las tres sedes confirmadas: Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. Las autoridades continuarán bajo el escrutinio de la FIFA para asegurar que la tendencia de pacificación se mantenga, garantizando así que México esté plenamente listo para hacer historia nuevamente en el ámbito futbolístico.



