La fiscal general de Nueva York, Letitia James, ha interpuesto una demanda formal contra Valve Corporation, la gigante tecnológica detrás de la plataforma Steam, acusándola de promover el juego ilegal a través de sus videojuegos. Según la investigación realizada por su oficina, se concluyó que Valve incentiva a los usuarios a pagar por la oportunidad de obtener objetos virtuales raros mediante un sistema de cajas de botín o "loot boxes".
La demanda se centra en títulos extremadamente populares a nivel mundial, como Counter-Strike 2, Team Fortress 2 y Dota 2. En el documento legal, la fiscal James destaca que estas mecánicas son "especialmente perniciosas" debido a que estos juegos cuentan con una base de usuarios masiva compuesta por niños y adolescentes, quienes son más vulnerables a estas prácticas.
El modelo de negocio descrito en la demanda exige que los jugadores compren cofres o cajas misteriosas y, posteriormente, adquieran "llaves" virtuales con dinero real para poder abrirlos. La fiscalía de Nueva York califica este sistema como la "quintaesencia del juego de azar", argumentando que los usuarios pagan por una probabilidad incierta de ganar algo de valor. Para dimensionar el impacto económico, el informe señala que Valve ha generado miles de millones de dólares solo en ventas de llaves para Counter-Strike.
Además, la oficina de la fiscal general subraya que la exposición a las apuestas a una edad temprana incrementa significativamente el riesgo de desarrollar adicciones graves, como la ludopatía, en el futuro. El documento legal enfatiza que estas actividades de juego son mayoritariamente ilegales en el estado de Nueva York bajo el marco regulatorio actual.
La demanda también apunta a los beneficios secundarios de la empresa. Valve ha recaudado decenas de millones de dólares en comisiones por la reventa de estos artículos virtuales dentro del Mercado de la Comunidad de Steam, lo que cierra un ciclo de monetización basado completamente en el azar. Valve, con sede en Estados Unidos, es considerada la empresa más importante en la distribución de juegos para PC, lo que convierte a este litigio en un precedente fundamental para la industria tecnológica y el entretenimiento digital.


