SANTOS, BRASIL – En una noche que evocó sus mejores épocas, Neymar Jr. volvió a acaparar los reflectores del balompié internacional tras liderar la victoria del Santos 2-1 sobre el Vasco da Gama en la liga brasileña. Con un doblete espectacular, el astro no solo aseguró los tres puntos para su equipo, sino que envió un mensaje contundente a sus detractores y al cuerpo técnico de la selección de Brasil, encabezado por Carlo Ancelotti, de cara a la próxima justa mundialista.

El atacante de 34 años, quien apenas disputaba su tercer encuentro del año tras un largo y doloroso proceso de recuperación, demostró que su calidad técnica permanece intacta. Cabe recordar que Neymar enfrentó una ruptura del ligamento cruzado anterior en octubre de 2023 y una posterior cirugía de rodilla en diciembre de ese mismo año, lesiones que pusieron en duda la continuidad de su carrera al más alto nivel.

La exhibición de este fin de semana disipó varias dudas. El primer tanto llegó mediante un remate cruzado que presumió potencia y precisión, dos aspectos que habían sido cuestionados en sus apariciones previas. Sin embargo, fue el segundo gol el que acaparó las portadas: una definición técnica de alta escuela, con un globo sutil por encima del arquero, que recordó la versión más brillante del futbolista que conquistó Europa.

Este hito tiene además un peso histórico institucional. Con estas dos anotaciones, Neymar alcanzó los 151 goles con la camiseta del Peixe, consolidándose en el décimo puesto de la tabla de goleadores históricos del club. Si bien la lista es liderada de forma inalcanzable por Pelé, con 1,061 tantos, el ingreso de Neymar a este selecto grupo reafirma su legado en la institución que lo vio nacer.

Tras el encuentro, el delantero no ocultó su descontento con las críticas recibidas durante su ausencia. “La semana pasada algunos decían que yo era el peor jugador del mundo”, sentenció. “Pero hoy marqué dos goles y eso es lo que importa. Un día no sirves y deberías retirarte; al otro, tienes que ir al Mundial”.

Para la afición mexicana, el resurgimiento de Neymar cobra especial relevancia. Con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, y teniendo a México como una de las sedes principales, la posibilidad de ver a un Neymar plenamente recuperado en escenarios como el Estadio Azteca o el Estadio Akron genera una expectativa mayúscula. No obstante, la última palabra la tendrá Carlo Ancelotti, quien ha reiterado que la convocatoria de la Canarinha estará reservada exclusivamente para aquellos futbolistas que se encuentren al 100% de su capacidad física.