A poco menos de dos años de que el balón ruede en la histórica inauguración de la Copa del Mundo de la FIFA 2026, el Gobierno de México ha formalizado el inicio de una fase crítica en los preparativos. La presidenta de la República informó que se mantiene una estrecha coordinación con los altos mandos del organismo rector del fútbol mundial, confirmando el arribo próximo de un equipo técnico especializado para realizar una evaluación integral en las tres ciudades sede del país.

Esta delegación de la FIFA centrará sus esfuerzos en dos pilares fundamentales para el éxito del torneo: la seguridad y la movilidad urbana. El objetivo primordial es asegurar que tanto la Ciudad de México como Guadalajara y Monterrey cuenten con los protocolos de reacción y la infraestructura de transporte necesaria para albergar a los cientos de miles de visitantes nacionales y extranjeros que se darán cita en los estadios Azteca, Akron y BBVA.

En materia de movilidad, la revisión técnica pondrá especial énfasis en la conectividad de los sistemas de transporte público con los recintos deportivos. Para la capital del país, esto implica un análisis profundo de las rutas de acceso y los flujos peatonales hacia el 'Coloso de Santa Úrsula'; en Monterrey, la logística se centrará en la zona de Guadalupe; y en la zona metropolitana de Guadalajara, se evaluará la fluidez hacia el inmueble ubicado en Zapopan. La intención de estas auditorías es minimizar el impacto vial en las zonas aledañas y garantizar traslados eficientes y seguros para los aficionados.

Por otro lado, la agenda de seguridad será una prioridad compartida. La coordinación entre el Gobierno Federal, las administraciones locales y la FIFA busca establecer un blindaje que cumpla con los estándares internacionales más exigentes. Según lo reportado, este trabajo conjunto es clave para proyectar una imagen de estabilidad y orden ante la comunidad internacional, garantizando que la experiencia de los asistentes sea plenamente festiva.

El Mundial de 2026 representará un hito histórico al ser el primero organizado por tres naciones y el primero en contar con una expansión a 48 selecciones. México, que albergará el partido inaugural en el Estadio Azteca, asume una responsabilidad mayúscula en la gestión de servicios públicos y logística de gran escala. Con la llegada de este equipo de supervisión, se busca pulir los detalles finales de una organización que promete ser el mayor desafío deportivo en la historia reciente de la nación.