La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reafirmó el compromiso del Gobierno de México para estrechar la colaboración estratégica con Estados Unidos en el combate frontal al tráfico de fentanilo y de armas. A través de un pronunciamiento oficial, la cancillería mexicana subrayó que esta coordinación, basada en el respeto irrestricto a la soberanía de ambas naciones, resulta fundamental para debilitar las estructuras operativas y financieras del crimen organizado transnacional que operan en la región.

De acuerdo con la dependencia federal, los esfuerzos conjuntos se enmarcan en una visión de responsabilidad compartida. La SRE destacó que la implementación de estrategias bilaterales no solo busca frenar el flujo de precursores químicos utilizados en la fabricación de drogas sintéticas, sino también interrumpir de manera efectiva el tráfico ilegal de armas de fuego que ingresan a territorio mexicano desde el norte, las cuales representan un factor determinante en los niveles de violencia que enfrenta el país.

En el marco de los diálogos de seguridad de alto nivel, la institución señaló que la cooperación binacional es una herramienta poderosa cuando se ejerce bajo un marco de entendimiento mutuo. Se enfatizó que la administración actual ha priorizado un enfoque integral que no solo atiende la contención de estupefacientes, sino también el fortalecimiento de los controles fronterizos y el intercambio de inteligencia financiera para golpear el patrimonio de las organizaciones criminales de alto impacto.

Este posicionamiento ocurre en un momento clave para la agenda de seguridad regional, donde el fentanilo se ha consolidado como una prioridad de salud pública para Washington, mientras que el control de armas se mantiene como un imperativo de seguridad nacional para la Ciudad de México. La SRE insistió en que el éxito de estas operaciones depende de una comunicación fluida y de la ejecución de programas operativos que respeten las facultades de las instituciones nacionales.

Finalmente, la cancillería mexicana reiteró que continuará trabajando de manera estrecha con sus contrapartes estadounidenses para consolidar una región más segura y pacífica. La apuesta del Estado mexicano se mantiene firme en soluciones de largo plazo que trasciendan las fronteras y logren desmantelar de manera efectiva a los grupos delictivos que amenazan la estabilidad social en ambos lados de la frontera.