CIUDAD DE MÉXICO – En un esfuerzo por estrechar los lazos de coordinación en materia de seguridad y bienestar social, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Juan Ramón de la Fuente, encabezó este jueves una reunión estratégica con representantes clave del gobierno de los Estados Unidos. El encuentro contó con la participación del embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, y de Sara Carter, titular de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, conocida coloquialmente como la "zar antidrogas".
El objetivo central de la sesión de trabajo fue el fortalecimiento de la cooperación bilateral enfocada en dos vertientes críticas: el combate al tráfico de estupefacientes y la atención a la salud pública. Ambas naciones han identificado el flujo de fentanilo y otras sustancias sintéticas como una prioridad de seguridad nacional, debido al impacto devastador que estas drogas tienen en las comunidades de ambos lados de la frontera.
De acuerdo con la información proporcionada por la Cancillería mexicana, este acercamiento se desarrolla bajo una premisa fundamental de la política exterior actual: el respeto irrestricto a la soberanía y a la integridad territorial de México. En este sentido, la SRE enfatizó que la relación de trabajo con las agencias estadounidenses debe fundamentarse en la responsabilidad compartida y la confianza mutua, dejando atrás modelos de cooperación del pasado.
Un punto de especial énfasis durante el intercambio fue la necesidad de mantener una "colaboración sin subordinación". Este concepto busca asegurar que las estrategias implementadas respeten el marco legal nacional y la autonomía de las instituciones mexicanas, estableciendo un diálogo de iguales frente a los desafíos que impone el crimen organizado transnacional.
Este diálogo se inserta en una agenda de trabajo intensa por parte del canciller De la Fuente, quien ha subrayado la importancia de abordar el problema de las drogas no solo desde una perspectiva policial, sino también como un reto de salud pública global. La presencia de la directora Carter y del embajador Johnson representa un paso más en la construcción de una arquitectura de seguridad regional que busque soluciones integrales y preventivas.
Con estas acciones, el Gobierno de México reitera su compromiso de trabajar de manera conjunta con sus socios internacionales para enfrentar amenazas comunes, siempre bajo el amparo de la diplomacia y el beneficio mutuo, buscando mitigar la violencia y mejorar las condiciones de salud y seguridad en el territorio nacional.


