En una nueva ofensiva contra las estructuras operativas del narcotráfico en México, el Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció de manera oficial una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que conduzca al arresto y condena de dos figuras centrales del Cártel de Sinaloa: los hermanos René y Alfonso Arzate García.
Conocidos en el mundo del crimen organizado como "La Rana" y "El Aquiles", respectivamente, estos individuos son señalados por las autoridades estadounidenses como los principales jefes de plaza en la ciudad de Tijuana, Baja California. Esta ubicación fronteriza es considerada por las agencias de inteligencia como un punto neurálgico para el trasiego de narcóticos hacia territorio norteamericano, especialmente tras la clasificación del cártel como una organización con tácticas terroristas por parte de Washington.
El anuncio de la recompensa se produce menos de una semana después de los reportes sobre el operativo que derivó en el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este movimiento por parte de la administración estadounidense sugiere una estrategia de presión constante para debilitar a las organizaciones criminales más potentes que operan actualmente en territorio mexicano.
De acuerdo con los expedientes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), los hermanos Arzate García enfrentan acusaciones formales por narcotráfico en el estado de California desde el año 2014. No obstante, el interés de las autoridades se ha intensificado en meses recientes debido a su presunta responsabilidad directa en la exportación masiva de fentanilo. Este opioide sintético ha generado una crisis de salud pública sin precedentes en Estados Unidos, situación que el presidente Donald Trump ha calificado reiteradamente como una emergencia nacional por el alto índice de muertes por sobredosis.
Para el gobierno de México, la captura de "La Rana" y "El Aquiles" representaría un golpe significativo a la logística del Cártel de Sinaloa en la zona fronteriza, una región que ha sido escenario de constantes enfrentamientos por el control de las rutas de contrabando hacia el norte. Con esta oferta millonaria, el Departamento de Estado busca incentivar la colaboración ciudadana y estrechar el cerco sobre los operadores financieros y sicarios que mantienen el flujo de drogas sintéticas hacia el exterior.



