El dinamismo del comercio exterior mexicano ha comenzado el año con cifras sumamente alentadoras. Según los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las exportaciones crecen a un ritmo anual del 7.9% durante el mes de enero, consolidando una tendencia positiva que beneficia directamente a la estabilidad financiera del país.
De acuerdo con el reporte oficial, el valor de las mercancías enviadas a Estados Unidos alcanzó los 38 mil 600 millones de dólares. Este resultado no es un hecho aislado, sino que marca el onceavo mes consecutivo en el que las ventas hacia el mercado estadounidense registran incrementos, demostrando la sólida integración de las cadenas de producción en la región de Norteamérica bajo el marco del T-MEC.
¿Por qué es relevante este crecimiento? Para la economía mexicana, la sincronía con el mercado estadounidense es un pilar fundamental del Producto Interno Bruto (PIB). Este incremento refleja que, a pesar de las incertidumbres económicas globales, la demanda por productos fabricados en México se mantiene robusta, particularmente en sectores clave como el automotriz, la electrónica y la manufactura avanzada. México se ha consolidado como el principal socio comercial de la potencia del norte, desplazando a otros competidores internacionales.



