El Banco de México (Banxico) reveló este miércoles que la economía mexicana logró una consolidación importante en sus cuentas externas durante el año pasado. Según el informe anual de la balanza de pagos, el déficit de la cuenta corriente se redujo en un 68.25% durante 2025, situándose en 8 mil 200 millones de dólares. Esta cifra representa una mejora sustancial frente al saldo negativo de 17 mil 667 millones de dólares reportado en 2024.

En términos relativos, el déficit de la cuenta corriente como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) descendió al 0.4% en 2025, una cifra significativamente menor al 0.9% registrado el año previo. De acuerdo con el banco central, esta corrección en el desequilibrio externo fue impulsada primordialmente por una expansión en el superávit de la balanza de mercancías no petroleras, reflejando el dinamismo exportador del sector manufacturero mexicano.

No obstante, Banxico precisó que esta trayectoria positiva enfrentó vientos en contra. La reducción del déficit global se vio parcialmente limitada por un incremento en los saldos negativos de las balanzas de productos petroleros, servicios e ingreso primario. Asimismo, se observó una ligera disminución en el superávit del ingreso secundario, renglón que tradicionalmente se ve fortalecido por el flujo de remesas hacia el país.

En el desglose contable, el déficit de 2025 fue el resultado de créditos totales por 813 mil 656 millones de dólares, frente a débitos que sumaron 821 mil 855 millones de dólares. Dentro de estos componentes, la balanza de bienes y servicios registró un déficit de 10 mil 658 millones de dólares, mientras que el ingreso primario —que incluye el pago de intereses y utilidades al extranjero— presentó un saldo negativo de 59 mil 008 millones de dólares. Por su parte, el ingreso secundario mantuvo su posición superavitaria con 61 mil 467 millones de dólares.

El reporte también destaca la resiliencia de México en el mercado global, consolidándose como el principal socio comercial de Estados Unidos con exportaciones que superaron los 534 mil millones de dólares. En otras áreas financieras, la balanza de capital mostró un déficit de 27 millones de dólares, mientras que la cuenta financiera —que mide los préstamos y endeudamientos netos— redujo su saldo negativo en un 86.36%, cerrando el año en 4 mil 854 millones de dólares.