La inflación en México mantiene su tendencia al alza durante el arranque del segundo mes del año. De acuerdo con las cifras más recientes publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un avance del 3.92% a tasa interanual durante la primera quincena de febrero de 2026. Este resultado no solo supera las expectativas de los analistas, sino que marca la tercera quincena consecutiva de incrementos constantes en el nivel general de precios.

El reporte oficial revela que la presión inflacionaria fue mayor a lo previsto por el mercado, que estimaba una tasa promedio del 3.89% según el consenso de expertos consultados por Reuters. Este nuevo repunte ocurre tras un cierre de enero donde la inflación ya se había posicionado en un 3.79%, evidenciando un ritmo de aceleración que mantiene en alerta a los diversos sectores de la economía nacional.

A pesar del incremento en el indicador general, los datos del Inegi arrojaron un respiro en la inflación subyacente, considerada por los especialistas como un parámetro más preciso para medir la trayectoria de los precios a largo plazo, ya que elimina productos de alta volatilidad como agropecuarios y energéticos. Este indicador disminuyó inesperadamente a un 4.52%, una cifra menor al 4.56% reportado en la quincena previa y por debajo del 4.57% proyectado originalmente por los especialistas financieros.

Este panorama mixto plantea un escenario complejo para la política monetaria del país. A principios de febrero, el Banco de México (Banxico) interrumpió su ciclo de suavización monetaria al dejar la tasa de interés interbancaria en un 7%. Con los nuevos datos sobre la mesa, se fortalece la perspectiva de que la junta de gobierno de la institución central opte por mantener la tasa sin cambios en su próxima reunión programada para el 26 de marzo.

Según la encuesta de expectativas de Citi, el mercado no prevé nuevos ajustes a la baja en el costo del dinero durante marzo, postergando cualquier posible recorte hasta el mes de mayo. Banxico enfrenta actualmente el desafío de equilibrar el control de la inflación en un entorno de crecimiento económico debilitado, donde la estabilidad de precios es prioritaria para proteger el bolsillo de las familias mexicanas frente a los ajustes en el costo de vida y servicios básicos.