En una nueva ofensiva para salvaguardar el legado histórico nacional, el Gobierno de México exige a eBay la suspensión inmediata de la venta de diversas piezas prehispánicas detectadas en subastas dentro del estado de Florida, Estados Unidos. Esta acción forma parte de un seguimiento riguroso por parte de las autoridades mexicanas para frenar el comercio ilícito de bienes que pertenecen originariamente al territorio nacional y que han sido extraídos de manera irregular.
El llamado, realizado a través de los canales diplomáticos y culturales, insta a la plataforma de comercio electrónico a retirar de su catálogo cualquier objeto que sea identificado como monumento arqueológico. El Estado mexicano exige a eBay no solo la cancelación de las pujas activas, sino también la facilitación de los mecanismos necesarios para la restitución de estas piezas, las cuales son consideradas propiedad inalienable de la nación bajo la normativa vigente.
Lo nuevo en este proceso es la identificación precisa de lotes que anteriormente no habían sido rastreados en esta región específica de Estados Unidos. A diferencia de casos anteriores ocurridos en Europa, la presión se traslada ahora a los mercados digitales directos de Norteamérica. No obstante, aún falta por confirmar el número exacto de piezas involucradas y el peritaje oficial por parte de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para determinar la temporalidad, procedencia exacta y filiación cultural de los objetos listados.
Esta estrategia se alinea con la campaña institucional 'Mi Patrimonio No Se Vende', la cual ha buscado sensibilizar a coleccionistas y empresas internacionales sobre la importancia de no lucrar con la historia de México. La Secretaría de Cultura y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) han reiterado que la comercialización de estos objetos fomenta el saqueo de sitios arqueológicos y la pérdida de información histórica vital.
Hasta el momento, la plataforma eBay no ha emitido un comunicado oficial respecto a si acatará la petición de manera voluntaria o si esperará una orden judicial internacional. Mientras tanto, el gobierno mexicano continúa fortaleciendo sus alianzas con autoridades estadounidenses para asegurar que el patrimonio cultural regrese a su lugar de origen y sea expuesto en museos nacionales para el conocimiento de la ciudadanía.



