CIUDAD DE MÉXICO – La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lanzó un contundente llamado de atención al Estado mexicano en su más reciente informe de perspectivas. Según el documento “Estudios Económicos de la OCDE: México 2026”, aunque el país ha logrado mantener una estabilidad macroeconómica envidiable frente a las barreras comerciales y la incertidumbre global, su crecimiento sigue siendo calificado como “lento” y “modesto”.

El organismo internacional destaca que México arrastra dos décadas de un desempeño económico limitado y una productividad estancada. Esta situación se ha visto agravada tras el cierre del ejercicio fiscal 2024, el último año de la administración de Andrés Manuel López Obrador, que registró un fuerte aumento en el déficit público. Ante este escenario, la OCDE subraya que la prioridad inmediata debe ser una “consolidación fiscal constante y gradual” que permita reducir la deuda y sanear las finanzas públicas.

Para los analistas de la organización, la estabilidad no es suficiente si no se traduce en bienestar social. El informe sugiere que el país requiere de una reforma fiscal que genere mayores ingresos, lo cual, acompañado de un gasto mejor focalizado, permitiría detonar inversiones clave en cuatro áreas críticas: educación, digitalización, transición hacia energías verdes y, fundamentalmente, seguridad pública. En el ámbito educativo, expertos citados en el contexto del informe señalan que el reto va mucho más allá de la distribución de libros de texto, requiriendo un replanteamiento profundo del sistema pedagógico nacional.

Uno de los puntos más sensibles del reporte es el énfasis en la gobernanza. La OCDE advierte que el fortalecimiento de las instituciones independientes es un requisito indispensable para impulsar la competitividad. En este sentido, el organismo expresó críticas hacia la reciente reforma judicial, sugiriendo que la certidumbre jurídica y la independencia de los poderes son pilares que no deben vulnerarse si se pretende atraer y retener inversión extranjera.

Finalmente, el informe ajustó a la baja las previsiones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2025 y 2026. La OCDE concluye que, sin reformas estructurales que garanticen la seguridad y mejoren la calidad del capital humano a través de la educación, México difícilmente podrá aprovechar las oportunidades que ofrece la reconfiguración de las cadenas de suministro globales, dejando su potencial económico en un estado de aletargamiento persistente.