Mat Ishbia, el ambicioso propietario de los Phoenix Suns, ha lanzado una propuesta que promete sacudir los cimientos de la NBA y devolver el espectáculo de élite al fin de semana más importante del baloncesto estadounidense. De cara al All-Star Weekend (Juego de Estrellas) que se celebrará en la ciudad de Phoenix en 2025, el directivo anunció su intención de ofrecer un premio de un millón de dólares para los ganadores de los concursos de clavadas (Slam Dunk) y de tiros de tres puntos.

El objetivo central de esta millonaria iniciativa es incentivar la participación de las superestrellas de la liga en los eventos del sábado por la noche, los cuales han sido objeto de críticas en años recientes debido a la ausencia de nombres consolidados. Ishbia busca que el evento en Phoenix no sea solo una exhibición de talento joven o jugadores secundarios, sino una competencia real entre los mejores basquetbolistas del planeta.

Para el público en México, es importante contextualizar quién es la figura detrás de este movimiento. Mat Ishbia es un magnate estadounidense, CEO de United Wholesale Mortgage, quien adquirió a los Phoenix Suns y a las Phoenix Mercury de la WNBA a principios de 2023 por una cifra récord. Desde su llegada, se ha caracterizado por un estilo de gestión agresivo y por no escatimar en gastos para elevar el perfil de su franquicia y de la ciudad de Phoenix, la cual mantiene una estrecha relación comercial y cultural con México debido a su proximidad geográfica.

Históricamente, el concurso de clavadas fue el punto máximo de interés del All-Star Weekend, con duelos legendarios que marcaron épocas. Sin embargo, en la última década, muchas de las máximas figuras han preferido descansar durante este receso para evitar lesiones, dejando el escenario a jugadores de menor perfil. Con una bolsa de siete dígitos sobre la mesa, Ishbia espera que las grandes luminarias de la NBA consideren que el riesgo vale la recompensa.

Esta propuesta subraya la tendencia de los nuevos propietarios de la NBA por utilizar su capital privado para mejorar el producto televisivo y la experiencia del aficionado. Aunque la liga todavía debe definir los detalles logísticos y las regulaciones pertinentes para este tipo de incentivos externos, la declaración de Ishbia ya ha generado un intenso debate sobre el futuro del entretenimiento deportivo y el papel que juegan los estímulos económicos directos en el deporte profesional de alto rendimiento.