Es oficial y definitivo. Tras meses de intensas negociaciones que mantuvieron en vilo a Hollywood, se ha confirmado un massive merger que cambiará el rumbo del entretenimiento global: Warner Bros. Discovery (WBD) ha llegado a un acuerdo formal para ser adquirida por Paramount. La transacción, valorada en aproximadamente 110 mil millones de dólares, establece un pago de 31 dólares por acción en efectivo, una cifra que reconfigura el mapa de medios y plataformas de streaming en mercados clave, incluyendo a México.

La noticia, confirmada este viernes por ambas compañías, marca un giro drástico en la estrategia de WBD. Apenas ayer, la empresa decidió abandonar las conversaciones con Netflix, su socio potencial anterior, tras recibir una propuesta económica superior por parte de la compañía liderada por David Ellison. Cabe destacar que Ellison es el fundador de Skydance Media, la productora detrás de éxitos recientes de taquilla, y su respaldo financiero fue determinante para inclinar la balanza a favor de Paramount.

Lo que es nuevo hoy es la firma del contrato formal. Hasta hace pocas horas, la operación se mantenía en el terreno de las especulaciones y ofertas tentativas; sin embargo, la presentación oficial del acuerdo este viernes otorga certeza jurídica al proceso. Netflix tuvo un plazo de cuatro días para intentar igualar la oferta de Ellison, pero finalmente no se concretó una contrapropuesta que convenciera a los accionistas de Warner Bros. Discovery.

Para el público mexicano, este massive merger plantea interrogantes sobre el futuro de los servicios de streaming. Actualmente, ambas empresas operan de forma independiente con Max y Paramount+, además de poseer una vasta biblioteca que incluye desde el universo de DC y HBO hasta franquicias como Star Trek y canales como MTV o Nickelodeon. Para los consumidores locales, esto podría significar una eventual consolidación de catálogos en una sola plataforma, aunque por ahora los servicios continuarán operando con normalidad.

Lo que falta por confirmar son los plazos específicos para el cierre de la transacción y la aprobación de los organismos reguladores. En México, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y la COFECE suelen analizar este tipo de concentraciones para evitar monopolios en la oferta de contenidos. Por lo tanto, aunque el acuerdo económico ya es un hecho, la integración operativa de estos dos gigantes de la comunicación aún podría tardar varios meses en materializarse por completo.