La industria del entretenimiento en Hollywood ha vivido uno de sus giros más dramáticos en las últimas horas. Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, apenas concluía una reunión en la Casa Blanca con la fiscal general de Estados Unidos, cuando Warner Bros. Discovery emitió un comunicado que sacudió los cimientos del sector: la oferta presentada por David Ellison fue calificada oficialmente como una "propuesta superior" a la de la plataforma de streaming.

Este anuncio representa un triunfo histórico para David Ellison, fundador de Skydance Media e hijo del magnate de Oracle, Larry Ellison. Su plan para fusionar Paramount con Warner Bros. Discovery no solo ha superado la capacidad económica de Netflix, sino que ha convencido a los inversionistas de que su visión para este gigante de 100 años es la más viable para sobrevivir en la era digital. Para el público en México, esta noticia es relevante ya que ambas empresas poseen los catálogos de cine y televisión más consumidos en el país, desde las franquicias de superhéroes de DC hasta clásicos de la Época de Oro.

Lo que hoy cambia el panorama es la validación oficial de Warner Bros. Discovery. Mientras que hace semanas se hablaba de múltiples postores en una fase de exploración, el reconocimiento de la propuesta de Ellison como "superior" deja a Netflix prácticamente fuera de la competencia directa por este activo estratégico. El mensaje es claro: los estudios tradicionales están optando por figuras que comprenden la producción cinematográfica clásica, pero con el capital y la agilidad de la nueva tecnología.

Sin embargo, el acuerdo aún no es un hecho consumado. Lo que falta por confirmar son los detalles finos de la estructura financiera y, lo más importante, la aprobación de los reguladores antimonopolio en diversos mercados, incluido México, donde la fusión de catálogos tan vastos podría enfrentar escrutinio. Por ahora, David Ellison ha logrado lo que pocos creían posible: arrebatarle una pieza clave del tablero al gigante del streaming y asegurar su lugar como el nuevo arquitecto del Hollywood moderno.