La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, encabezó hoy una supervisión técnica en el pueblo originario de San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, donde el uso de un caballo Brugada permitió el acceso a zonas de difícil tránsito para anunciar una inversión de 500 millones de pesos. Esta partida presupuestal está destinada exclusivamente al Plan Integral Hídrico, una estrategia de ingeniería civil que busca mitigar los problemas históricos de inundaciones y colapso de drenaje que afectan a esta zona del sur de la capital mexicana. La mandataria confirmó que las obras de infraestructura se ejecutarán durante todo el año en curso para garantizar un sistema de desagüe funcional.

La inversión de 500 millones de pesos representa un incremento significativo en el gasto de infraestructura para la demarcación, enfocándose en la rehabilitación de la red secundaria y la construcción de nuevos colectores de alta capacidad. De acuerdo con los datos técnicos presentados, el proyecto no se limita a la sustitución de tubería vieja, sino a una reingeniería total que contempla el manejo de aguas residuales en un entorno de suelo lacustre complejo. Brugada enfatizó que el objetivo es concluir la totalidad de las intervenciones antes de que finalice el año fiscal, resolviendo demandas vecinales que habían quedado rezagadas por décadas.

Este despliegue en Xochimilco es de vital importancia para México por la condición de Patrimonio de la Humanidad de la zona, pero también resuena en Latinoamérica y España, donde ciudades como Bogotá o Valencia enfrentan retos similares en la gestión de infraestructuras hídricas en cascos antiguos y áreas de conservación. La recuperación de los canales y el sistema de drenaje en el sur de la CDMX es vista por analistas como un paso crítico para evitar el hundimiento diferencial del suelo, un fenómeno que encarece el mantenimiento urbano en un 25% anual en zonas de alta densidad poblacional.
El recorrido, en el que participaron diversos integrantes del gabinete capitalino, sirvió para establecer un cronograma de trabajo que será monitoreado semanalmente por la Secretaría de Obras y Servicios. Se espera que en las próximas semanas se detallen los cierres viales programados en San Gregorio Atlapulco, un dato que sigue pendiente de confirmar oficialmente. Por ahora, el compromiso gubernamental se centra en la transparencia de los 500 millones asignados y en la entrega de resultados tangibles para la temporada de lluvias tardía y el inicio del próximo ciclo hidráulico.




