El perro hallado sin vida el pasado 9 de febrero en el Bosque de Nativitas, Xochimilco, murió por atropellamiento y no por un ataque deliberado de un tercero, según confirmó este jueves por la mañana la titular de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, Bertha Alcalde. La funcionaria detalló que, tras realizarse la necropsia de ley al canino, los resultados médicos determinaron que el deceso fue producto del impacto de un vehículo, descartando inicialmente otras líneas de violencia directa en este caso específico que fue denunciado ante las autoridades hace apenas unas semanas.
Durante el informe del Gabinete de Seguridad capitalino, Alcalde precisó que la institución se toma estos reportes con máxima seriedad debido a la recurrencia de incidentes en el área. Actualmente, la Fiscalía mantiene abiertas 8 carpetas de investigación por el hallazgo de diversos canes fallecidos en esta misma zona boscosa desde el año 2023. A pesar de la acumulación de expedientes y la presión de grupos activistas, las autoridades admitieron que hasta el momento no hay ninguna persona detenida ni vinculada a proceso por ninguno de estos hechos que mantienen en alerta a los visitantes del parque.
Este caso ha escalado rápidamente en la agenda pública de México, convirtiéndose en un termómetro de la capacidad de respuesta de las autoridades ante el bienestar animal. La relevancia de la noticia también resuena en España y diversas regiones de Latinoamérica, donde el endurecimiento de las penas por maltrato animal ha generado una audiencia más crítica y vigilante sobre cómo las fiscalías resuelven estos hallazgos en espacios públicos. Lo que sucede en Xochimilco se percibe ahora como un precedente para la seguridad de la fauna urbana en las grandes metrópolis de habla hispana.
Por ahora, la investigación sigue bajo estatus de desarrollo mientras se analizan las grabaciones de las cámaras de videovigilancia cercanas al punto del hallazgo en Xochimilco. La Fiscalía busca determinar la identidad del conductor involucrado en el incidente del 9 de febrero, mientras los vecinos y colectivos de protección animal exigen que se aclaren las circunstancias de los otros siete perros fallecidos cuyos cuerpos han sido localizados en el bosque durante el último año. No se descartan nuevas diligencias en la zona para prevenir futuros incidentes viales o actos de crueldad.




