En un giro estratégico que marca un precedente en la industria de los superdeportivos, Automobili Lamborghini ha anunciado que detendrá sus planes para lanzar un vehículo totalmente eléctrico a corto plazo. La firma con sede en Sant'Agata Bolognese ha decidido descartar la producción del esperado modelo Lanzador EV, optando en su lugar por fortalecer su catálogo de vehículos híbridos enchufables (PHEV), citando una respuesta del mercado considerablemente inferior a la esperada.
De acuerdo con reportes recientes difundidos por medios especializados como el Daily Mail, la directiva de la marca de lujo italiana tomó esta determinación tras detectar una "demanda muy limitada" de vehículos eléctricos de batería (BEV) entre su núcleo principal de compradores. Los clientes tradicionales de Lamborghini, que en México representan un segmento de altísimo poder adquisitivo y exclusividad, continúan priorizando la experiencia sensorial, el rendimiento de alto octanaje y, sobre todo, el distintivo sonido de los motores de combustión interna.
Esta reestructuración coloca a la tecnología híbrida en el centro de la hoja de ruta de la compañía. Para Lamborghini, la hibridación se percibe ahora como la transición ideal, ya que permite cumplir con las crecientes normativas ambientales globales sin sacrificar la potencia que define a la marca. La empresa argumenta que, aunque el futuro podría ser eléctrico, el mercado de superdeportivos de lujo aún no está listo para abandonar por completo los motores de pistones.
La decisión de la firma del "Toro Bravo" no es un caso aislado en el panorama global. Diversos fabricantes de autos deportivos están recalibrando sus metas de electrificación ante una desaceleración en las ventas de autos eléctricos en los mercados más importantes. En el contexto de la industria automotriz en México, donde la infraestructura de carga para vehículos eléctricos todavía se encuentra en una etapa de desarrollo, este movimiento de Lamborghini refuerza la tendencia de que el segmento de lujo prefiere soluciones intermedias que garanticen autonomía y desempeño.
Con la cancelación temporal del Lanzador, que había sido presentado originalmente como un prototipo vanguardista de estilo Gran Turismo, Lamborghini busca asegurar su rentabilidad y mantener la fidelidad de sus coleccionistas. La marca ha dejado claro que solo avanzará hacia una electrificación total cuando las condiciones de mercado y el apetito de sus consumidores justifiquen un cambio de tal magnitud en su ADN automotriz.



