LaLiga, la máxima categoría del futbol profesional en España, ha manifestado nuevamente su firme intención de trasladar partidos oficiales de su calendario regular a los Estados Unidos. Este anuncio marca el reinicio de un ambicioso proyecto que la organización ha intentado concretar desde hace varios años, buscando consolidar su presencia de marca y comercial en el lucrativo mercado norteamericano.
Javier Tebas, presidente de LaLiga, ha sido el principal promotor de esta iniciativa desde su concepción. En declaraciones recientes que retoman la visión de la entidad, se confirmó que se están realizando los esfuerzos necesarios para que el público estadounidense pueda disfrutar de encuentros donde los puntos estén en disputa, y no solo de los tradicionales partidos amistosos de pretemporada que suelen realizarse durante el verano. El objetivo estratégico es claro: competir de manera más directa con la Premier League de Inglaterra en términos de audiencia global, derechos televisivos e ingresos comerciales.
Es importante recordar que este no es el primer intento de la liga española por cruzar el Atlántico con partidos oficiales. En 2018, la organización intentó llevar a cabo el encuentro entre el Girona y el FC Barcelona en la ciudad de Miami; sin embargo, el plan se vio truncado por la fuerte oposición de la Real Federación Española de Futbol (RFEF) y de la FIFA. En aquel momento, los organismos rectores del balompié argumentaron que los partidos de las ligas nacionales debían disputarse obligatoriamente en el territorio del país correspondiente para preservar la integridad de la competición.
No obstante, el panorama legal y deportivo ha comenzado a mostrar señales de cambio. Tras recientes litigios internacionales y una apertura gradual de la FIFA para revisar sus normativas sobre partidos domésticos jugados en el extranjero, LaLiga ve una nueva ventana de oportunidad para finalmente cumplir su meta. Para los aficionados en México y la vasta comunidad hispana en Estados Unidos, este movimiento resulta de especial relevancia, dada la enorme base de seguidores que clubes de la talla del Real Madrid y el Barcelona poseen en toda la región de Norteamérica.
Aunque todavía no se ha definido una fecha exacta para el primer encuentro en suelo estadounidense, ni se han confirmado los equipos que participarían en esta incursión inicial, se espera que las negociaciones con las autoridades deportivas internacionales se intensifiquen en los próximos meses. De concretarse, este paso marcaría un hito histórico en la industria del deporte, rompiendo con las fronteras tradicionales de las competiciones europeas de clubes y estableciendo un nuevo modelo de negocio global.


