En una jornada marcada por la tensión política en Washington, la exsecretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, compareció este jueves ante una comisión del Congreso para abordar sus presuntos vínculos con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. Sin embargo, la audiencia tomó un giro confrontativo cuando la líder demócrata exigió formalmente que el expresidente Donald Trump también sea llamado a declarar bajo juramento sobre su relación con el magnate.

Clinton, de 78 años, no escatimó en críticas hacia el procedimiento, calificando la sesión a puerta cerrada como una estrategia deliberada para desviar la atención pública de los señalamientos que pesan sobre el actual mandatario republicano. A través de un mensaje difundido en la red social X antes de ingresar a la sala, la experimentada política cuestionó la imparcialidad de la comisión investigadora.

"Si esta comisión quisiera conocer seriamente la verdad sobre este caso, le pediría directamente a nuestro actual presidente que declarara bajo juramento sobre las decenas de miles de ocasiones en las que su nombre aparece en el expediente de Epstein", sentenció Clinton. Estas declaraciones subrayan la profunda polarización que impera en el legislativo estadounidense, donde tanto republicanos como demócratas han presionado para que el matrimonio Clinton testifique bajo la amenaza de ser acusados de desacato al Congreso.

El proceso sufrió una interrupción abrupta cuando se reportó la filtración de una fotografía de la sesión privada. Según los primeros informes, la imagen habría sido captada y difundida por un miembro de la bancada republicana, lo que obligó a los responsables de la seguridad y el protocolo legislativo a pausar temporalmente el interrogatorio para investigar la brecha de confidencialidad.

Para México, el desarrollo de estas audiencias resulta de vital importancia debido a las implicaciones que el caso Epstein ha tenido a nivel internacional y la constante revisión de la integridad de las figuras políticas más prominentes del país vecino. La estabilidad política en Washington y la transparencia en sus procesos judiciales suelen tener un impacto directo en la relación bilateral y en la percepción de justicia transfronteriza.

Se espera que la presión sobre el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, actualmente bajo control republicano, aumente tras la comparecencia de Bill Clinton programada para este viernes. Jeffrey Epstein, el centro de este escándalo, falleció en 2019 en una celda de Nueva York mientras esperaba un juicio por delitos sexuales, dejando tras de sí un historial de conexiones con la élite mundial que continúa sacudiendo los cimientos de la política estadounidense.