La diplomacia entre México y el bloque europeo ha entrado en una fase de definiciones estratégicas. La Unión Europea (UE) confirmó recientemente que su equipo técnico y diplomático actualmente trabaja para firmar la modernización del Acuerdo Global con nuestro país, estableciendo como horizonte tentativo el primer semestre de 2026. A pesar del optimismo por renovar este pilar fundamental de la relación bilateral, el máximo organismo de decisión del bloque europeo señaló que todavía es prematuro fijar una fecha exacta en el calendario, pues restan procesos internos cruciales por desahogar.
En una comunicación dirigida a EL UNIVERSAL, fuentes del Consejo de la UE explicaron que la ratificación del tratado no depende únicamente de la voluntad política de los líderes, sino del estricto cumplimiento de una serie de requisitos normativos. Lo que hoy se presenta como una novedad es la confirmación de que el proceso ha entrado en una fase de revisión exhaustiva de "aspectos técnicos" que deben alinearse con los estándares actuales de Bruselas y la agenda de la nueva administración en México. Este ajuste es el punto crítico que impide, por ahora, dar por sentada una fecha definitiva.
El Acuerdo Global México-UE, que ha estado vigente por más de dos décadas, requiere una actualización profunda para responder a los desafíos del siglo XXI. La modernización busca incluir temas de vanguardia como el comercio digital, la protección recíproca de inversiones y estándares ambientales y laborales más estrictos. Para el lector mexicano, la relevancia de este avance es mayúscula, pues representa una oportunidad estratégica para diversificar las exportaciones y reducir la dependencia económica histórica de los mercados norteamericanos, especialmente en un contexto de volatilidad global.
Lo que falta por confirmar en los próximos meses es la hoja de ruta jurídica que seguirán ambos socios tras concluir la revisión técnica. Se espera que durante el cierre de 2024 y el transcurso de 2025 se intensifiquen los contactos entre la Secretaría de Economía de México y sus contrapartes europeas para despejar las dudas legales que mantienen el proceso en pausa. Por ahora, el inicio de 2026 queda como una meta ambiciosa, pero estrictamente condicionada a la resolución de los trámites burocráticos y la validación de los 27 estados miembros del bloque.



