La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha marcado un hito en la historia jurídica de México al sesionar en el corazón de Los Altos de Chiapas. En un ambiente donde la música de marimba bastones de mando y el colorido de los trajes típicos sustituyeron a la rigidez habitual del estrado, el Pleno avaló de manera oficial el derecho de los pueblos originarios al autogobierno y la autonomía comunitaria.

Este seguimiento a la actividad del Máximo Tribunal revela una transformación no solo en la forma, sino en el fondo de la impartición de justicia. Por segunda vez en 178 años, la Corte salió de la Ciudad de México para encontrarse con las comunidades tsotsiles y tseltales. Seis ministros, encabezados por el presidente Hugo Aguilar Ortiz, dejaron de lado las solemnes togas negras para vestir las prendas tradicionales entregadas por las autoridades de San Juan Chamula, Tenejapa y San Juan Cancuc, simbolizando una nueva cercanía con el pueblo.

Lo verdaderamente novedoso de esta jornada es la validación jurídica plena de los gobiernos comunitarios, permitiendo que las decisiones internas de los pueblos indígenas tengan un peso legal equiparable a las estructuras administrativas tradicionales. Durante la sesión, que contó con la presencia de más de mil 500 habitantes, funcionarios y académicos, la ministra Loretta Ortiz Ahfl expuso la necesidad de amparar a las comunidades frente a decisiones tomadas históricamente "desde lejos". El uso de traductores simultáneos permitió que el mensaje llegara íntegro a los asistentes en sus lenguas maternas, estableciendo un precedente de justicia plurilingüe y accesible.

A pesar de este avance significativo, aún falta por confirmar el alcance presupuestal que esta resolución otorgará a las comunidades para su ejercicio autónomo. Fuentes jurídicas señalan que la implementación técnica de estos mecanismos de autogestión financiera será el próximo gran debate en la agenda legislativa local y federal.

Hugo Aguilar Ortiz, magistrado de origen mixteco, reafirmó que esta "justicia en territorio" busca humanizar al Poder Judicial y demostrar que quienes integran el tribunal son de "carne y hueso". Con la participación de las ministras Yasmín Esquivel, Lenia Batres, Sara Irene Herrerías y el ministro Arístides Guerrero, la sesión itinerante cerró un capítulo de exclusión, aunque la operatividad total de este nuevo modelo de justicia, ahora bajo una integración elegida por voto popular, sigue en proceso de consolidación administrativa.