La Ciudad de México se prepara para una jornada de intensa actividad social este jueves 26 de febrero, con diversas movilizaciones y concentraciones previstas en puntos neurálgicos de la urbe. Ante este panorama, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y el Centro de Orientación Vial (OVIAL) han emitido una serie de recomendaciones para que los automovilistas y usuarios del transporte público tomen las previsiones necesarias y eviten contratiempos significativos en sus traslados diarios.
Históricamente, la capital del país se consolida como el epicentro de la libertad de expresión, siendo el punto de convergencia para diversos grupos sociales, colectivos y organizaciones que buscan visibilizar sus demandas ante las autoridades federales y locales. Para este jueves, se espera que las zonas con mayor probabilidad de afectación incluyan las inmediaciones del Centro Histórico, el emblemático Paseo de la Reforma y avenidas principales que conectan con dependencias gubernamentales.
Las autoridades han enfatizado la importancia de utilizar rutas alternas para sortear los posibles bloqueos y cortes a la circulación. Entre las opciones sugeridas para evitar el congestionamiento en el primer cuadro de la ciudad y arterias como la Avenida Insurgentes, se encuentran el Circuito Interior, el Anillo Periférico y el Eje 1 Norte, dependiendo del avance y la ubicación exacta de los contingentes a lo largo del día. Asimismo, se hace un llamado enérgico a la población para mantenerse informada a través de los canales oficiales de comunicación, donde se proporciona información en tiempo real sobre el estado de la red vial.
El impacto de estas manifestaciones no se limita exclusivamente al tráfico vehicular particular; también suele repercutir en la operatividad de los sistemas de transporte masivo. Líneas del Metrobús y rutas del Trolebús podrían implementar circuitos cortos o modificaciones temporales en sus trayectos habituales. Por esta razón, se sugiere a los capitalinos y visitantes salir con un margen de tiempo considerable y apoyarse en aplicaciones de navegación satelital para identificar las vías con menor carga de tráfico.
Finalmente, es importante recordar que, aunque el derecho a la manifestación está garantizado, la planeación y la comunicación constante entre las autoridades de vialidad y la ciudadanía son herramientas clave para minimizar las afectaciones en la vida cotidiana de una de las metrópolis más grandes y complejas del mundo. Se recomienda a los conductores mantener la calma y respetar las indicaciones del personal de tránsito desplegado en los puntos críticos.



