El actor británico James Buckley, reconocido mundialmente por su interpretación del fanfarrón Jay Cartwright en la exitosa serie "The Inbetweeners", ha desatado un debate en la industria del entretenimiento tras sus recientes declaraciones. Buckley defendió el estilo de humor crudo y políticamente incorrecto que definió a su programa, asegurando que es precisamente este tipo de contenido el que hace falta en el panorama actual de la televisión internacional.

Durante una entrevista, Buckley arremetió contra las comedias modernas que se adhieren a los principios de la cultura "woke" o excesivamente progresista. Según el actor, la comedia contemporánea ha perdido su filo al intentar evitar controversias o ser demasiado cautelosa con las sensibilidades sociales. Buckley afirmó tajantemente que el estilo "vulgar" y directo que caracterizó a su serie es lo que la audiencia realmente necesita en esta época para romper con la monotonía de los contenidos actuales.

Para el espectador en México, "The Inbetweeners" es recordada como una serie de culto que explora la crudeza de la adolescencia y el lenguaje coloquial sin ningún tipo de censura. La producción, que se emitió originalmente entre 2008 y 2010, seguida de dos películas que rompieron récords de taquilla, se convirtió en un fenómeno gracias a su capacidad para retratar las inseguridades y situaciones humillantes de cuatro amigos suburbanos en el Reino Unido de una manera brutalmente honesta.

Buckley sugirió que el éxito de la serie radicaba en su falta de filtros, por más incómoda que resultara. "Ese estilo de comedia es lo que se necesita hoy en día", señaló el actor, insinuando que existe un hartazgo generalizado en el público frente a las producciones que priorizan la corrección política sobre la carcajada genuina. El intérprete plantea que la transgresión es una herramienta vital para la sátira y que, al eliminarla por miedo a las críticas en redes sociales, la comedia pierde su propósito fundamental de reflejar la realidad humana.

Aunque el elenco de la serie ha tomado rumbos distintos —con Buckley incursionando con éxito en el mundo del streaming y los videojuegos—, sus comentarios han reavivado las especulaciones sobre un posible regreso de los cuatro protagonistas a la pantalla. Sin embargo, la postura del actor es clara: cualquier retorno tendría que respetar la esencia irreverente que los hizo famosos, desafiando las normas de producción actuales que, en su opinión, limitan la libertad creativa en favor de una agenda social.