Jack Dorsey, una de las figuras más influyentes en el ecosistema tecnológico global y cofundador de Twitter, ha dado un giro radical en la gestión de su empresa de servicios financieros, Block. En un movimiento que recuerda las tácticas de choque implementadas por Elon Musk en X (antes Twitter), Dorsey ha reducido significativamente la fuerza laboral de su compañía, enviando un mensaje de advertencia al resto de la industria: su empresa podría ser la siguiente.
Para el lector en México, es fundamental entender el peso de Dorsey y su empresa. Block es la matriz de servicios financieros de alto impacto como Square, utilizada por millones de pequeños comercios para procesar pagos, y Cash App, una plataforma de transferencia de dinero. La decisión de recortar la plantilla no es un hecho aislado, sino una respuesta a la nueva realidad económica donde la rentabilidad prima sobre el crecimiento desmedido.
Dorsey nunca ha ocultado su admiración por la gestión de Elon Musk. Tras la adquisición de Twitter por parte de Musk y el posterior despido de más del 75% de su personal, muchos analistas cuestionaron la viabilidad de la plataforma. Sin embargo, Dorsey parece haber tomado nota de que una estructura más esbelta puede operar con la misma, o incluso mayor, eficacia. Según fuentes cercanas a la empresa, Dorsey busca eliminar la burocracia corporativa que, a su juicio, ha frenado la innovación en Block durante los últimos años.
Este ajuste en Block refleja una tendencia que también está impactando al ecosistema de startups en México y América Latina. Durante la pandemia, muchas firmas tecnológicas contrataron personal de forma agresiva ante la digitalización forzada. Hoy, con tasas de interés más altas y un capital de riesgo más selectivo, la orden del día es la eficiencia operativa. Dorsey ha sido enfático al sugerir que la mayoría de las empresas tecnológicas actuales operan con un exceso de personal que no aporta valor real al producto final.
El movimiento de Dorsey no solo se trata de reducir costos, sino de un cambio de filosofía en Silicon Valley. La era de los beneficios excesivos y las plantillas infladas parece estar llegando a su fin, dando paso a una etapa de austeridad donde solo los roles esenciales sobreviven. Para los profesionales del sector tecnológico, este cambio subraya la necesidad de adaptabilidad en un mercado laboral que se vuelve cada vez más exigente y automatizado.


