El rastro de Jeffrey Epstein continúa arrojando luz sobre sus movimientos finales antes de caer ante la justicia estadounidense en 2019. Según una reciente investigacion fastuoso de la cadena británica BBC, el financiero estadounidense se encontraba en negociaciones avanzadas para adquirir una propiedad de gran escala en Marruecos, conocida como la residencia Bin Ennakhil. Este movimiento, que se mantuvo bajo estricta confidencialidad hasta hoy, sugiere que el magnate buscaba establecer un nuevo punto de operaciones o refugio en el norte de África.

Lo que resulta novedoso en esta entrega periodística es la precisión del cronometraje. Epstein estaba negociando la compra de esta propiedad apenas unos días antes de ser interceptado por las autoridades en el aeropuerto de Teterboro, Nueva Jersey. La residencia Bin Ennakhil no es solo un inmueble de lujo, sino un complejo fortificado que encajaba con el perfil de privacidad y exclusividad que caracterizaba las propiedades del financiero en Nueva York, las Islas Vírgenes y París.

Aunque el interés de Epstein por Marruecos no era un secreto total entre su círculo cercano, los detalles sobre el proceso de adquisición del inmueble han sido confirmados recientemente a través de registros de comunicación y testimonios de agentes inmobiliarios locales. Sin embargo, la operación nunca llegó a concretarse debido a la captura del financiero, lo que dejó el proceso legal en un limbo administrativo del que ahora se conocen más detalles.

Para el público en México y América Latina, el caso Epstein sigue siendo de alto interés debido a las ramificaciones internacionales y la red de contactos de alto nivel que el financiero presumía en diversos continentes. Este nuevo hallazgo plantea interrogantes sobre qué otros activos en el extranjero podrían seguir ocultos o bajo nombres de empresas fachada.

A pesar de las revelaciones, aún queda por confirmar la identidad de los intermediarios específicos que facilitaron el acercamiento en Marruecos y si existieron transferencias de dinero previas a la firma del contrato. La investigación sobre el origen de los fondos para esta transacción fallida sigue en desarrollo, mientras las autoridades internacionales continúan desmantelando el entramado financiero que permitió a Epstein operar durante décadas.