REINO UNIDO — La delgada línea entre la prevención vial y la falta de tacto ha desatado una ola de indignación en una pequeña comunidad rural de Inglaterra. La familia de Carole Jermy, una mujer que perdió la vida en un trágico accidente automovilístico, ha manifestado su rotundo rechazo ante la instalación de señales de tránsito con un estilo que consideran "ligero" e inapropiado en el sitio donde ocurrió el fatal percance.

El origen de la disputa se remonta a septiembre de 2023, cuando Raymond Bayfield, de 83 años, conducía un vehículo acompañado por Jermy. Al aproximarse a una curva pronunciada en una zona boscosa, Bayfield perdió el control de la unidad, saliéndose del camino y terminando en una zanja. El impacto resultó fatal para Carole, dejando un vacío irreparable en su familia y una comunidad conmocionada por la tragedia.

Recientemente, se instalaron nuevas señalizaciones destinadas a advertir a otros conductores sobre los peligros de exceder la velocidad en ese tramo específico. Sin embargo, el diseño y el lenguaje utilizado en estos carteles, descritos por los residentes como "simpáticos" o con un humor sutil para atraer la atención, han sido percibidos como una falta de respeto por los deudos.

La hija de la víctima ha sido la voz principal de esta protesta, señalando que el agravio es constante y profundamente doloroso. Para ella, el conflicto es ineludible: cada vez que acude a la iglesia del pueblo para visitar la tumba de su madre, se ve obligada a pasar frente a estas señales que, en su opinión, minimizan la gravedad de lo ocurrido en esa misma carretera.

En el contexto de la seguridad vial internacional, es común que algunas localidades busquen métodos no convencionales para reducir los índices de velocidad. No obstante, este caso en el condado de Norfolk resalta la necesidad de equilibrar las campañas de concienciación con la empatía hacia las víctimas de accidentes de tránsito.

Por ahora, la familia exige que las autoridades retiren los polémicos letreros y los sustituyan por advertencias formales que honren la memoria de los fallecidos y reflejen la verdadera peligrosidad de la vía sin recurrir a juegos de palabras o tonos jocosos.