La crisis financiera y operativa que atraviesa Altos Hornos de México (AHMSA) sumó un nuevo capítulo de incertidumbre este jueves. El Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles determinó declarar desierta la subasta pública para la venta de la siderúrgica y de su filial, Minera del Norte (MINOSA), luego de que no se lograran satisfacer los requisitos indispensables para concretar la operación industrial.
De acuerdo con el reporte oficial emitido por las autoridades judiciales, el proceso de enajenación bajo la figura de unidad productiva —el cual buscaba mantener la integridad de la planta para una posible reactivación— estaba sujeto al cumplimiento estricto de dos condiciones críticas. En primera instancia, se requería que los acreedores garantizados y fiduciarios manifestaran formalmente su conformidad para que los bienes relacionados pudieran venderse como un conjunto operativo. En segundo lugar, el único postor que había sido calificado por la sindicatura debía exhibir una garantía de seriedad que respaldara su solvencia y compromiso con la oferta.
Sin embargo, el síndico designado para el caso, Víctor Manuel Aguilera Gómez, informó al tribunal que ninguna de estas premisas se cumplió satisfactoriamente. Por un lado, no se recibió la manifestación de conformidad de ningún acreedor participante en el proceso. Por el otro, el consorcio postor que había logrado calificar inicialmente omitió presentar la garantía financiera requerida, invalidando así su postura económica y dejando al juzgado sin elementos para adjudicar los activos.
Esta resolución representa un duro revés para los esfuerzos de recuperación económica en la Región Centro de Coahuila. AHMSA, con sede en Monclova, ha sido históricamente el pilar industrial de la zona, y su parálisis operativa ha impactado directamente a miles de familias, proveedores y empresas satélites. El estancamiento del concurso mercantil prolonga la agonía de una compañía que enfrenta deudas multimillonarias y un conflicto laboral derivado de meses de salarios devengados no pagados.
Tras declararse desierta la subasta, el futuro de la que fuera la siderúrgica más importante de México permanece en un limbo legal. Las autoridades judiciales y la sindicatura deberán determinar ahora los pasos a seguir dentro del marco de la Ley de Concursos Mercantiles, mientras la presión social aumenta en demanda de una solución que evite el desmantelamiento definitivo de la infraestructura productiva del gigante del acero.



