La exsecretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, ha lanzado una dura crítica tras ser sometida a un reciente interrogatorio en el que se le cuestionó repetidamente sobre su supuesta relación con el fallecido magnate Jeffrey Epstein. Clinton, quien fuera también candidata a la presidencia en 2016, calificó la experiencia como un ataque orquestado basado en falsedades y teorías de conspiración sin sustento.

En declaraciones obtenidas recientemente, la exlíder de la diplomacia estadounidense reveló su frustración al enfrentarse a lo que describió como tácticas inquisitivas agotadoras. Según Clinton, se le obligó a responder "literalmente la misma pregunta una y otra vez" sobre Epstein, a pesar de haber declarado formalmente ante los legisladores en múltiples ocasiones que nunca conoció personalmente al polémico delincuente sexual.

Para el lector mexicano, es importante recordar que Jeffrey Epstein fue un influyente financiero estadounidense que falleció en una celda de Nueva York en 2019, mientras esperaba juicio por cargos federales de tráfico sexual de menores. Su red de contactos, que incluía a figuras de la élite política, empresarial y social de diversas naciones, ha mantenido el caso bajo el escrutinio público internacional durante años, generando un clima de sospecha constante sobre cualquier figura de alto perfil que pudiera haber estado en su órbita.

Además del tema de Epstein, Clinton denunció haber sido cuestionada sobre el infame caso conocido como 'Pizza-gate', una teoría de conspiración desacreditada que surgió durante su campaña presidencial y que vinculaba falsamente a políticos demócratas con una red de abuso infantil. La exsecretaria describió estas líneas de interrogatorio como "viles", argumentando que este tipo de retórica solo busca desviar la atención de los asuntos de interés público genuino mediante el uso de desinformación.

Hillary Clinton enfatizó que, a pesar de su disposición a cooperar con las autoridades, la naturaleza repetitiva y malintencionada de los cuestionamientos parece estar diseñada más para el espectáculo político que para el esclarecimiento de hechos. Con estas declaraciones, Clinton busca poner fin a las especulaciones que han intentado ligar su nombre con las actividades criminales de Epstein, reiterando que no existe ni existió un vínculo entre ambos.