La sombra del caso Jeffrey Epstein continúa proyectándose sobre la política estadounidense, esta vez con una nueva acusación proveniente de altos mandos en Moscú. Kirill Dmitriev, titular del Fondo de Inversión Directa de Rusia y figura cercana al Kremlin, ha cuestionado públicamente la veracidad del testimonio de Hillary Clinton respecto a su presunto distanciamiento con el financiero fallecido en 2019.
Dmitriev fundamentó sus señalamientos en la existencia de un correo electrónico redactado por el propio Epstein. En el documento digital, el magnate —acusado de liderar una red de tráfico sexual de menores— detallaba los preparativos logísticos para llevar a cabo una reunión con la entonces secretaria de Estado de los Estados Unidos. Esta evidencia contradice la narrativa sostenida por Clinton, quien en reiteradas ocasiones ha afirmado 'no recordar' encuentros o vínculos estrechos con el polémico personaje.
Para el funcionario ruso, la postura de Clinton resulta inverosímil. El enviado del Kremlin sugirió que la falta de memoria de la líder demócrata es una estrategia para evitar las implicaciones políticas y éticas que conlleva haber tenido contacto con el pedófilo convicto. 'No recuerda', ironizó Dmitriev al citar los registros que sugieren una planeación deliberada para un acercamiento formal entre ambas figuras, lo que pone en tela de juicio la transparencia de la exsecretaria.
El impacto de estas declaraciones trasciende las fronteras de Washington. En México, el caso Epstein ha generado un interés persistente debido a la magnitud del escándalo y al debate sobre la impunidad de las élites globales. La intervención de una fuente oficial rusa añade una dimensión geopolítica al conflicto, en un momento en que las relaciones entre el Kremlin y el Departamento de Estado se encuentran en un punto de máxima tensión por diversos frentes diplomáticos.
Aunque Clinton ha negado sistemáticamente haber participado o tenido conocimiento de las actividades ilícitas del financista, la aparición constante de registros, correos y testimonios que la vinculan periféricamente a su círculo social mantiene la presión sobre su imagen pública. Hasta el momento, la oficina de la ex candidata presidencial no ha emitido un nuevo pronunciamiento ante los señalamientos de Dmitriev, manteniendo el hermetismo que ha caracterizado su postura frente a uno de los escándalos judiciales más mediáticos del siglo XXI.

