En una exhibición de maestría y control sobre la mesa, el legendario jugador escocés John Higgins stays firme en su objetivo de conquistar su sexto título del Abierto de Gales (Welsh Open). La noticia que sacude hoy al mundo del deporte profesional es la contundente victoria de Higgins frente al competidor chino Zhou Yuelong en la fase de cuartos de final, un resultado que reafirma la vigencia de uno de los máximos exponentes de la disciplina.
Para los lectores en México, donde el billar es una actividad recreativa sumamente popular, es importante precisar que el snooker —modalidad en la que compite Higgins— es la versión más técnica y compleja de los deportes de mesa. Se juega con 21 bolas sobre una superficie considerablemente más grande que la del billar convencional, y requiere una precisión milimétrica. En este contexto, John Higgins, apodado el 'Mago de Wishaw', es equivalente a una figura de leyenda como Hugo Sánchez en el fútbol, siendo cuatro veces campeón del mundo y una figura icónica desde la década de los 90.
Lo que es nuevo hoy respecto a lo que sabíamos al inicio de la semana es la facilidad con la que Higgins ha sorteado sus últimos compromisos. A pesar de enfrentarse a una generación de jugadores más jóvenes y agresivos como Zhou Yuelong, el escocés no mostró fisuras en su juego táctico. El marcador final refleja un dominio absoluto que deja claro que el veterano de 48 años ha recuperado su mejor forma física y mental justo en la etapa crucial del torneo.
Con este avance a las semifinales, el panorama del Abierto de Gales entra en su fase definitiva. Lo que falta por confirmar es quién será su próximo rival y si Higgins podrá mantener la consistencia necesaria para levantar el trofeo el próximo domingo. Por ahora, el mundo del snooker espera con ansias el desenlace de las otras llaves de cuartos de final para definir los horarios de las semifinales, donde Higgins parte con la ventaja psicológica de su vasta experiencia en escenarios de alta presión.
El camino hacia su sexta corona en Gales no solo representaría un trofeo más en sus vitrinas, sino que consolidaría un récord histórico de longevidad y éxito en el circuito profesional de la World Snooker Tour.



