Gregg Wallace, el veterano presentador de la versión británica de MasterChef, ha decidido poner fin de manera sorpresiva a su proceso legal contra la cadena pública BBC. El comunicador, cuya trayectoria en el programa culinario se extendió por casi 20 años, retiró formalmente su demanda ante el Tribunal Superior de Londres, en la cual exigía una compensación de 10,000 libras esterlinas (aproximadamente 250,000 pesos mexicanos) bajo los cargos de "angustia y acoso".
La noticia marca un giro inesperado en la disputa que Wallace mantenía con la televisora tras su salida forzada del show. De acuerdo con los reportes judiciales, el presentador ha desistido de sus reclamos sin recibir ningún tipo de indemnización por daños y perjuicios. Esta decisión legal cierra efectivamente el conflicto que comenzó después de que fuera desvinculado de MasterChef, un programa que no solo es un pilar de la televisión en el Reino Unido, sino que es la piedra angular de la franquicia global que en México ha gozado de enorme éxito a través de sus versiones locales.
Para los televidentes mexicanos, el formato de MasterChef es una marca sumamente familiar. Gregg Wallace ocupaba en la versión original un lugar de autoridad similar al de figuras icónicas de las ediciones de TV Azteca, siendo la cara visible de la competencia que inspiró las producciones internacionales. Su salida de la BBC, calificada como un despido, se produjo en medio de controversias internas en la producción, lo que llevó a Wallace a buscar justicia por la vía civil alegando un trato injusto y hostigamiento por parte de la empresa estatal británica.
El retiro de la demanda implica que el presentador asumirá las consecuencias de su salida sin el respaldo económico que buscaba inicialmente. El sistema judicial británico ha registrado el desistimiento, dejando a la BBC libre de cualquier obligación financiera hacia su excolaborador en este proceso específico. Este cierre legal deja preguntas en el aire sobre los términos definitivos de su partida y el futuro de su carrera mediática.
Hasta el momento, la cadena BBC se ha mantenido en silencio respecto a la conclusión del litigio, enfocándose en la continuidad de sus producciones estrella sin la presencia del hombre que, durante décadas, fue el encargado de juzgar el talento culinario en las pantallas británicas.



