Google ha decidido integrar de nuevo a Intrinsic, su ambicioso proyecto de robótica impulsado por Inteligencia Artificial (IA), a su estructura corporativa principal. Esta decisión pone fin a cinco años de operación de Intrinsic como una unidad independiente bajo el cobijo de Alphabet, la empresa matriz del gigante tecnológico.

El movimiento representa un cambio de estrategia significativo para la compañía con sede en Mountain View. Al absorber Intrinsic, Google busca consolidar sus esfuerzos en lo que denomina "IA física", un campo que busca llevar las capacidades del aprendizaje automático y la visión computarizada al mundo tangible a través de máquinas y robots. Con esta acción, la empresa está replegando sus proyectos experimentales para alinearlos más estrechamente con su modelo de negocio central y acelerar el desarrollo de productos comerciales.

Para entender la relevancia de esta empresa, cabe destacar que Intrinsic nació en la famosa división "X" de Alphabet, conocida como la "fábrica de proyectos imposibles" (moonshots). En 2021, el proyecto logró graduarse para convertirse en una compañía independiente dentro de la división "Other Bets" (Otras Apuestas). Este portafolio agrupa firmas de alto riesgo y visión a largo plazo, como Waymo, la empresa de taxis autónomos, y Verily, enfocada en tecnología para la salud.

Desde su concepción, Intrinsic se ha promocionado como el "Android de la robótica". Su objetivo principal no es construir el hardware en sí, sino desarrollar una capa de software y herramientas universales que faciliten la creación de aplicaciones robóticas industriales. Al igual que el sistema operativo Android estandarizó el desarrollo de apps para teléfonos móviles, Intrinsic busca que programar y controlar un robot industrial sea una tarea mucho más sencilla y accesible para los desarrolladores de todo el mundo.

Expertos del sector consideran que esta reintegración sugiere que Google está priorizando resultados tangibles y aplicaciones comerciales inmediatas sobre la experimentación especulativa. En un momento donde la carrera por la inteligencia artificial generativa domina el panorama global, Google necesita que sus sistemas sean capaces de interactuar eficientemente con el entorno físico.

Aunque los detalles financieros de esta reestructuración no han sido revelados por completo, la maniobra podría tener un impacto directo en la industria manufacturera global, incluyendo mercados clave como México, donde la automatización y la robótica industrial son piezas fundamentales de la cadena de suministro automotriz y electrónica.