En un operativo estratégico realizado en la región norte de Chiapas, elementos de seguridad federales y estatales lograron la captura de cuatro sujetos señalados como presuntos operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La detención se registró en el municipio de Ixhuatán, una zona que se ha convertido en punto de interés para las organizaciones criminales debido a su ubicación geográfica y rutas de acceso. A los detenidos se les aseguró un arsenal compuesto por armas largas de alto poder y equipo táctico de uso exclusivo de las fuerzas armadas.
Informes de inteligencia de las corporaciones de seguridad señalan que estos individuos, clasificados como "generadores de violencia", tenían la consigna de ejecutar acciones de intimidación y desestabilización en media docena de municipios de la zona norte de la entidad. Estas acciones buscaban debilitar el control institucional y facilitar las operaciones ilícitas del cártel en la región, la cual ha experimentado un aumento significativo en la presencia de células delictivas en el último año.
El material incautado durante la intervención incluye fusiles de asalto, cargadores abastecidos, chalecos balísticos y otros implementos tácticos que presuntamente utilizaban para amedrentar a la población y enfrentarse a grupos antagónicos. La captura de estos presuntos delincuentes es vista como una respuesta necesaria ante el clima de tensión que impera en el estado, donde las disputas territoriales entre el CJNG y otras facciones criminales han alterado la paz social de las comunidades locales y provocado incidentes violentos en diversas cabeceras municipales.
Este incidente subraya la compleja realidad de seguridad que atraviesa Chiapas, una entidad que históricamente mantenía niveles de violencia inferiores al promedio nacional, pero que hoy es escenario de una encarnizada lucha por el control de rutas. La desestabilización en los municipios del norte no solo afecta la seguridad pública, sino que también impacta la economía regional y la movilidad de los ciudadanos, quienes en meses recientes han reportado la presencia de grupos civiles armados en caminos rurales.
Tras el aseguramiento, los cuatro sujetos fueron trasladados bajo un fuerte dispositivo de seguridad para ser puestos a disposición de las autoridades ministeriales correspondientes. Allí se iniciará el proceso legal para determinar su responsabilidad en delitos federales relacionados con la portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército y su posible vinculación con la delincuencia organizada. Las autoridades mantienen el despliegue preventivo en la zona para evitar posibles represalias y garantizar la tranquilidad de los habitantes de Ixhuatán.

