En un operativo estratégico coordinado por las fuerzas de seguridad en el estado de Chiapas, se logró la captura de cuatro sujetos identificados como presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Esta detención representa un golpe significativo a la estructura operativa de dicha organización criminal en la región sur del país, la cual ha visto un incremento notable en las actividades delictivas vinculadas al narcotráfico en tiempos recientes.

De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por las corporaciones de seguridad, los detenidos tenían una encomienda clara: provocar un clima de temor y alterar de manera sistemática la estabilidad social en la zona norte de la entidad. Las investigaciones preliminares señalan que la célula delictiva planeaba realizar incursiones violentas en al menos seis municipios estratégicos de esta franja territorial, buscando consolidar el control del grupo criminal frente a otras organizaciones rivales que se disputan el territorio.

El despliegue de las autoridades se derivó de labores de inteligencia que permitieron rastrear los movimientos de los sospechosos en comunidades clave de la zona norte. Los informes indican que las acciones de este grupo no solo estaban dirigidas a fortalecer su presencia en el tráfico de sustancias ilícitas, sino también a generar actos de intimidación contra la población civil y las instituciones locales para debilitar el orden público.

Chiapas, que tradicionalmente se había mantenido al margen de los niveles de confrontación observados en el norte y centro de México, atraviesa actualmente un periodo de tensión debido a la expansión de carteles de alcance nacional. La presencia de este grupo en al menos seis municipios del norte subraya la importancia geográfica de la zona como corredor estratégico para diversas actividades ilícitas que conectan el sureste con el resto de la República.

Tras su captura, los cuatro individuos fueron puestos a disposición de las autoridades competentes para iniciar el proceso legal correspondiente y determinar su situación jurídica. En tanto, la vigilancia en la zona norte ha sido reforzada con la presencia de elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y fuerzas federales, con el objetivo de prevenir cualquier intento de represalia y devolver la tranquilidad a los habitantes de los municipios afectados por la amenaza de este grupo delictivo.