La Fiscalía General del Estado de Nuevo León se mantiene a la espera de los dictámenes médicos forenses para determinar la causa de muerte de Alejandra Elizabeth Medrano, una joven de 28 años cuyo cuerpo fue localizado al interior de un domicilio en la colonia Roma, al sur de Monterrey. La víctima contaba con un reporte de búsqueda oficial vigente desde el pasado 30 de enero.

El Fiscal General del Estado, Javier Flores Saldívar, confirmó que, si bien la identidad ha sido reconocida por allegados y familiares a través de publicaciones en redes sociales, el proceso legal requiere estrictamente de la autopsia de ley para integrar formalmente la carpeta de investigación. “Todavía no se termina de practicar la autopsia por lo que hace a la mujer”, señaló el funcionario estatal, subrayando que los resultados serán determinantes para establecer la línea de investigación criminal.

El hallazgo se produjo el pasado 18 de febrero durante un operativo de cateo realizado por elementos ministeriales en una vivienda ubicada en el cruce de las calles Río Guadalquivir y Palestina. Este inmueble ha quedado bajo el resguardo total de las autoridades tras convertirse en el escenario de dos hallazgos macabros en un periodo menor a quince días, lo que ha encendido las alarmas entre los vecinos de la zona.

Según los antecedentes proporcionados por la autoridad, el pasado 8 de febrero elementos de seguridad ya habían intervenido en la misma propiedad. En aquella ocasión, localizaron los restos de un hombre ocultos bajo cartones y basura acumulada en el lugar, el cual se encontraba en aparente estado de abandono. A diferencia del caso de Alejandra Medrano, el cuerpo masculino presentaba huellas visibles de violencia extrema, vestía camisa negra, pantalón de mezclilla y no portaba calzado. Se informó que dicha víctima era originaria del municipio de Apodaca.

El fiscal Flores Saldívar no descartó que ambos hechos delictivos guarden una relación directa, debido a que ocurrieron en el mismo punto geográfico y bajo circunstancias similares de ocultamiento de los cuerpos. “El hombre creo que sí, ya se identificó, parece que era originario de Apodaca”, precisó el fiscal, aunque no detalló si existía una ficha previa de desaparición para dicho individuo.

La localización de Alejandra Elizabeth ha causado una profunda consternación entre la sociedad regiomontana. Durante semanas, ciudadanos difundieron su fotografía con la esperanza de encontrarla con vida. El caso resalta la persistente crisis de seguridad y desapariciones que afecta a la zona metropolitana de Monterrey, mientras las autoridades continúan las pesquisas para esclarecer las circunstancias exactas del deceso y dar con los responsables.