TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIS.- Bajo la consigna “con vida se lo llevaron y con vida lo queremos”, familiares y allegados de Elías Alfonso Urbina Cruz, ex agente de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chiapas, se manifestaron este viernes en el corazón de la capital chiapaneca. La movilización tuvo como objetivo principal presionar a las autoridades locales para agilizar las labores de búsqueda del hombre de 34 años, de quien no se tiene noticia desde hace más de una semana.

Urbina Cruz, conocido entre sus colegas y amigos como “El Vaquerito”, fue reportado como desaparecido el pasado 19 de febrero. De acuerdo con los testimonios presentados por su familia, el ex agente salió de su domicilio tras ser citado por un antiguo compañero de la corporación para sostener una plática en las inmediaciones de la carretera que conecta a Tuxtla Gutiérrez con Villaflores. Sin embargo, después de las 14:00 horas de ese lunes, se perdió todo contacto con él y no regresó a su hogar.

Durante la manifestación realizada en el centro de Tuxtla, la esposa del desaparecido, quien solicitó el anonimato por temor a represalias, hizo un llamado enérgico al Secretario de Seguridad Pública del estado, Óscar Aparicio Avendaño. La exigencia es que la dependencia a su cargo coadyuve de manera directa y efectiva en las investigaciones para localizar a Urbina Cruz, señalando que cada minuto es vital para su integridad.

El historial laboral de “El Vaquerito” dentro de las instituciones de seguridad es amplio. Elías Alfonso se desempeñó durante una década como agente ministerial en la Fiscalía de Chiapas, demostrando una carrera de servicio en la procuración de justicia. Más recientemente, formó parte por un periodo de tres meses de la Fuerza y Reacción Inmediata Pakal (FRIP), cuerpo de élite del cual decidió renunciar voluntariamente poco antes de su desaparición.

Este caso se suscita en un contexto delicado de seguridad en la entidad, donde las desapariciones forzadas y las denuncias ciudadanas han cobrado relevancia en la agenda pública. La familia insiste en que las autoridades no deben desestimar el hecho de que la última persona que tuvo contacto con él fue un excompañero de la misma institución. Hasta el momento, las instancias oficiales no han emitido un reporte detallado sobre los avances en la carpeta de investigación, mientras la incertidumbre crece entre sus seres queridos.