FedEx, el gigante estadounidense de mensajería y logística con una presencia dominante en el mercado mexicano, ha anunciado formalmente su intención de reembolsar a sus clientes cualquier pago derivado de los aranceles impuestos durante la administración de Donald Trump. Esta decisión se produce luego de que la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos calificara dichas medidas comerciales como "ilegales".
A través de un comunicado oficial publicado en su sitio web, la compañía explicó que, si bien los tribunales aún no han establecido un procedimiento formal para la devolución de estos fondos, FedEx se compromete a transferir esos beneficios directamente a los remitentes y consumidores afectados. La premisa de la empresa es clara: en cuanto el gigante logístico recupere el capital por parte del gobierno estadounidense, este será devuelto a quienes lo pagaron originalmente.
Esta resolución surge después de que la empresa presentara una demanda ante el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos. En dicho recurso legal, FedEx exige al gobierno federal un "reembolso total" de los pagos realizados bajo los esquemas arancelarios impuestos por el expresidente Trump.
Para entender el impacto de esta medida, es necesario precisar que, en la operación logística diaria, FedEx suele cubrir el costo de los derechos e impuestos aduanales en nombre del cliente cuando los paquetes ingresan a territorio estadounidense. Posteriormente, la empresa factura estos cargos a los usuarios finales. Por ello, ante la nulidad judicial de dichos gravámenes, FedEx actúa como el intermediario que debe reclamar y posteriormente dispersar los recursos.
Para los exportadores y empresas en México que utilizan los servicios de FedEx para colocar sus productos en el mercado estadounidense, esta noticia representa un alivio potencial en sus costos de operación. Aunque el proceso legal podría ser prolongado, la postura de la firma brinda certidumbre sobre el destino de los recursos que fueron cobrados bajo normativas ahora consideradas fuera de la ley.
No obstante, la compañía fue cautelosa al señalar que el proceso se encuentra en una fase temprana. "Aún no se ha establecido un proceso de reembolso por parte de los tribunales", advirtió la firma, subrayando que la ejecución técnica de la sentencia judicial aún depende de las instancias correspondientes en Estados Unidos.


