En un giro inesperado que rápidamente se volvió viral en redes sociales, la presentación de lo que se anunciaba como un avance tecnológico "capaz de cambiar vidas" terminó en un bochornoso accidente en televisión nacional británica. El protagonista del incidente fue Harold, un robot humanoide diseñado para asistir en labores cotidianas, el cual colapsó estrepitosamente durante una entrevista en vivo en el popular programa matutino "This Morning" de la cadena ITV.
El profesor John Murray, académico experto en Robótica y Sistemas Autónomos, acudió al foro de televisión para discutir las capacidades de Harold y el impacto potencial de la robótica en la sociedad moderna. Sin embargo, lo que debía ser una demostración de agilidad y equilibrio se transformó en un momento de tensión cuando el robot, que se encontraba sentado en el icónico sofá del estudio junto a su creador, perdió el centro de gravedad y cayó directamente hacia el suelo ante la mirada atónita de los conductores.
El impacto no solo provocó ruidos de sorpresa entre el equipo de producción, sino que dejó al profesor Murray visiblemente afectado. El académico, quien se ha referido al humanoide como su "bebé" debido a los años de desarrollo y recursos invertidos en su creación, no pudo ocultar su decepción y angustia ante la falla técnica ocurrida frente a miles de televidentes. La reacción del profesor, descrita por testigos como de una profunda tristeza, contrastó con la atmósfera habitual del programa.
Mientras que el creador lamentaba el percance, la audiencia en redes sociales reaccionó con una mezcla de humor y asombro. El video del colapso de Harold se ha compartido miles de veces, generando debates sobre los desafíos actuales que enfrenta la inteligencia artificial y la robótica móvil en entornos no controlados. Para muchos espectadores, el momento resultó hilarante, pero para la comunidad científica representa un recordatorio de la complejidad que implica replicar el equilibrio humano.
Este tipo de incidentes, aunque desafortunados para los desarrolladores, son una constante en el campo de la tecnología de vanguardia. En México, donde el interés por la ingeniería robótica ha crecido exponencialmente en instituciones académicas, sucesos como el de Harold sirven como casos de estudio sobre la importancia de la estabilidad física y la redundancia en sistemas autónomos destinados a interactuar en espacios domésticos y sociales.


