En un incidente que pone de manifiesto fallas críticas en la coordinación de las fuerzas armadas estadounidenses, un ejercicio de prueba con armamento láser terminó por derribar accidentalmente un vehículo aéreo no tripulado (dron) perteneciente a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés). El suceso ocurrió en las inmediaciones de la frontera con México, una zona de alta sensibilidad táctica y política.
De acuerdo con informes de seguridad, el dron de la CBP se encontraba realizando labores de vigilancia rutinaria cuando fue impactado por un rayo láser de alta energía emitido durante maniobras militares. Este tipo de tecnología, diseñada para la defensa antiaérea de próxima generación, fue empleada de manera errónea, resultando en la pérdida total de la unidad de vigilancia fronteriza. Para los lectores en México, cabe destacar que la CBP es la agencia federal responsable de la seguridad en los límites internacionales, utilizando drones para detectar cruces ilegales y actividades de contrabando.
La reacción política no se hizo esperar en Washington. La senadora Tammy Duckworth, una destacada figura del Partido Demócrata y veterana de guerra, lanzó duras críticas contra la gestión del entonces gobierno de Donald Trump. Duckworth señaló que este incidente es un síntoma de una mala administración que trasciende los niveles operativos, afectando directamente la seguridad del espacio aéreo compartido.
"La incompetencia de la administración Trump continúa causando caos en nuestros cielos", afirmó Duckworth en un comunicado. La senadora, conocida por su amplia experiencia en temas de defensa y seguridad nacional, enfatizó que la falta de protocolos de comunicación efectivos entre el ejército y las agencias de protección civil y fronteriza representa un peligro no solo para el equipo tecnológico, sino potencialmente para la población civil en ambos lados de la frontera.
Este incidente resalta la complejidad tecnológica de la militarización fronteriza. El uso de armas de energía dirigida (láseres) es todavía una frontera en desarrollo para el Pentágono, y este error subraya los riesgos de desplegar tales capacidades sin una integración total con las agencias que operan en la misma región geográfica. Hasta el momento, las autoridades no han detallado el costo económico del dron destruido, aunque este tipo de aeronaves suelen representar inversiones de millones de dólares para el erario estadounidense.

