México se ha consolidado como el destino principal para miles de ciudadanos cubanos, dejando atrás su histórico papel como país de tránsito. Durante el año 2025, las solicitudes de refugio de personas provenientes de Cuba se duplicaron, alcanzando cifras récord que reflejan la agudización de la crisis en la isla y las restrictivas políticas migratorias implementadas en Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump.
De acuerdo con cifras oficiales de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), obtenidas mediante mecanismos de transparencia, el número de peticiones pasó de 18,341 en 2024 a 34,581 al cierre de 2025. Este incremento del 88.5% sitúa a la población cubana como el grupo mayoritario que busca protección legal en territorio mexicano, superando a otras nacionalidades que históricamente lideraban estos registros.
La magnitud del fenómeno es tal que, de las 70,000 solicitudes totales de refugio registradas por el gobierno mexicano durante 2025, casi la mitad —el 49%— corresponde a ciudadanos de origen cubano. Este cambio de paradigma responde directamente al cierre de la frontera estadounidense y la suspensión de la aplicación CBP One, herramientas que anteriormente permitían gestionar procesos de asilo de forma ordenada hacia el norte, pero que quedaron inhabilitadas por orden de la Casa Blanca a partir de 2025.
Andrés Ramírez, coordinador general del Centro de Estudios de Políticas Públicas para la Movilidad de Personas, explicó en entrevista que este estancamiento migratorio ha dejado a miles de personas varadas en diversas regiones del país. “Muchos de los ciudadanos cubanos en México se quedaron sin opciones ante el bloqueo de las vías legales hacia Estados Unidos, convirtiendo a nuestro país en su única alternativa de permanencia”, señaló el experto, destacando que el país ya no es un puente, sino un refugio final.
El contexto internacional añade presión a esta situación. La administración de Donald Trump no solo ha endurecido el control fronterizo, sino que ha implementado bloqueos petroleros que amenazan incluso la ayuda humanitaria de organismos internacionales hacia Cuba. A esto se suman incidentes recientes de alta tensión diplomática, como el ataque cubano contra una lancha donde falleció un ciudadano estadounidense, lo que ha crispado aún más las relaciones en la región.
Para el Estado mexicano, este aumento representa un reto administrativo y social sin precedentes. Las delegaciones de la COMAR enfrentan una saturación que complica la resolución oportuna de los expedientes, mientras que diversas ciudades mexicanas ven incrementada la demanda de servicios básicos para una población que, forzada por la geopolítica actual, busca rehacer su vida en México.


