La Habana, Cuba – Un violento intercambio de disparos en aguas territoriales cubanas dejó un saldo de cuatro personas fallecidas y siete heridas, tras un enfrentamiento entre las Tropas Guardafronteras de la isla y una lancha rápida proveniente de Estados Unidos. El incidente, reportado por el Ministerio del Interior (Minint), subraya la fragilidad de la seguridad en las rutas marítimas del Caribe y la persistente tensión bilateral.
De acuerdo con el reporte oficial difundido por medios estatales, el suceso ocurrió durante la mañana del pasado miércoles cerca del noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones, perteneciente al municipio de Corralillo en la provincia de Villa Clara. Las autoridades cubanas detectaron una embarcación de alta velocidad identificada con el folio FL7726SH y matrícula del estado de Florida, la cual habría incursionado ilegalmente en jurisdicción cubana.
Al ser interceptada por una patrulla de cinco efectivos de las Tropas Guardafronteras para una inspección de rutina e identificación, los ocupantes de la lancha rápida desatendieron las órdenes de detenerse. Según el relato oficial del Minint, los tripulantes de la embarcación civil abrieron fuego primero contra los efectivos cubanos, lo que desencadenó una respuesta armada inmediata por parte de las autoridades locales.
El saldo final del choque confirma el fallecimiento de cuatro de los tripulantes de la lancha estadounidense. Asimismo, se reportan siete lesionados: seis civiles que viajaban en la unidad infractora y el comandante de la embarcación patrullera cubana. Las autoridades informaron que todos los heridos fueron evacuados y trasladados a centros hospitalarios cercanos donde recibieron asistencia médica de urgencia.
Hasta el momento, el gobierno de Cuba no ha proporcionado detalles sobre las identidades de los fallecidos ni sobre las posibles motivaciones detrás de la incursión de la lancha rápida. Sin embargo, este tipo de eventos suelen estar relacionados con actividades ilícitas en la región, en un contexto donde el flujo marítimo entre Florida y las Antillas es monitoreado de cerca por ambas naciones.
Este enfrentamiento se produce en un marco de alta fricción diplomática, tras las recientes presiones económicas impuestas por Washington hacia La Habana. Para México, este tipo de incidentes marítimos en el Caribe resultan de especial relevancia debido a la proximidad geográfica y la compartición de fronteras marítimas, lo que refuerza la necesidad de mantener protocolos de vigilancia coordinados para evitar la escalada de violencia en aguas internacionales y territoriales.



