LA HABANA — En un nuevo episodio de tensión en el Caribe, el gobierno de Cuba informó que cuatro personas perdieron la vida tras un enfrentamiento armado con tropas guardafronteras. Según el reporte oficial emitido por el Ministerio del Interior (MININT), el incidente ocurrió cuando una lancha rápida con matrícula de Florida, Estados Unidos, intentó realizar una supuesta "infiltración" en territorio cubano a través de sus aguas territoriales.
De acuerdo con la versión oficial de las autoridades cubanas, los tripulantes de la embarcación civil iniciaron las hostilidades al abrir fuego contra los agentes de seguridad de la isla que realizaban labores de patrullaje e interceptación. Ante el ataque, las fuerzas de defensa cubanas respondieron con disparos, lo que derivó en un intercambio de fuego que terminó con el fallecimiento de cuatro de los ocupantes del navío proveniente del estado de Florida.
Para el lector mexicano, es relevante precisar que el Ministerio del Interior (MININT) en Cuba es el organismo encargado de la seguridad nacional y el control fronterizo, equivalente en funciones de vigilancia a una combinación entre la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional en México. Este organismo suele ser la fuente única y oficial en casos que involucran la soberanía territorial y la seguridad del Estado caribeño.
Aunque el gobierno cubano no ha revelado las identidades de los fallecidos ni los motivos específicos de la incursión, el uso del término "infiltración" sugiere una interpretación de seguridad nacional que trasciende el tráfico común de bienes. En el contexto de las complejas relaciones bilaterales, La Habana frecuentemente señala a embarcaciones provenientes de Estados Unidos como participantes en actividades de tráfico de personas o intentos de desestabilización política.
Este suceso ocurre en un momento de persistente fricción diplomática en la región. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han emitido un pronunciamiento oficial sobre el estatus de la lancha o la ciudadanía de los fallecidos. El evento subraya la fragilidad de la seguridad marítima en el estrecho de la Florida y representa un desafío adicional para la estabilidad en el Caribe, un área de interés estratégico para la política exterior de México.



