Emiliano Aguilar, integrante de la destacada dinastía Aguilar y primogénito del exponente de música regional Pepe Aguilar, ha encendido las alarmas en el mundo del espectáculo tras revelar que ha sido víctima de una serie de amenazas de muerte. A través de una interacción directa con sus seguidores en Instagram, el rapero, quien actualmente reside en el estado de Jalisco, compartió los momentos de tensión que ha vivido debido al acoso constante de un usuario anónimo.
De acuerdo con el testimonio del intérprete, la situación escaló durante varios meses, tiempo en el cual recibió mensajes intimidatorios de manera persistente. Aguilar relató que un individuo le enviaba textos de forma sistemática en los que aseguraba que lo localizaría para atentar contra su integridad física. "Había una persona que constantemente me mandaba textos, de que me iba a matar y que me iba a encontrar y no sé qué, y eran constantes", explicó el músico, subrayando la naturaleza hostil de las comunicaciones.
Lejos de optar por una postura pasiva ante el ciberacoso, Emiliano Aguilar decidió tomar medidas por cuenta propia y confrontar al responsable de los mensajes. El rapero detalló que, cansado de la insistencia, retó al agresor a un encuentro presencial para validar la seriedad de sus amenazas. "Le dije…¿qué onda carnal?, hay que vernos a ver si es cierto", aseguró Aguilar, demostrando una actitud de confrontación directa frente al amedrentamiento digital.
Sin embargo, el músico informó que, tras acudir al lugar acordado para el encuentro "cara a cara", el supuesto agresor nunca se presentó. Tras esta experiencia, Emiliano optó por tomar la situación con calma y desestimar el peligro real de este tipo de perfiles en plataformas digitales. Según su perspectiva, muchos de estos ataques se amparan en el anonimato de las redes sociales y rara vez trascienden al plano físico.
"No van a hacer nada, absolutamente nada. Mañana haré un video, pasado mañana haré un video y nadie va a hacer nada", concluyó de forma tajante, minimizando la capacidad de acción de sus detractores. Este incidente pone de manifiesto la creciente problemática del acoso que enfrentan las figuras públicas en México, un fenómeno que, aunque en esta ocasión no pasó a mayores, continúa siendo un tema de debate en la industria del entretenimiento por el impacto psicológico y la seguridad de los artistas.


