WASHINGTON D.C. – En un intento por disipar el temor y la incertidumbre que rodea a la próxima jornada electoral en Estados Unidos, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) ha emitido una postura oficial contundente: no habrá presencia de agentes migratorios en los centros de votación. La medida busca frenar la propagación de rumores que sugieren una presunta militarización o vigilancia de las casillas por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante una reunión virtual con secretarios de Estado y autoridades electorales de todo el país, Heather Honey, funcionaria del DHS especializada en seguridad electoral, calificó como "desinformación" cualquier reporte que sugiera que el ICE patrullará las inmediaciones de las urnas el próximo 3 de noviembre. Según asistentes a la sesión, el mensaje de Honey fue tajante, buscando garantizar que el proceso electoral se desarrolle sin la interferencia de agencias de aplicación de la ley migratoria.
Para la comunidad de origen mexicano en Estados Unidos, este anuncio resulta de vital importancia. Históricamente, los rumores sobre la presencia de agentes federales cerca de las zonas de votación han sido interpretados como tácticas de intimidación. Estas narrativas suelen generar un efecto disuasorio en ciudadanos naturalizados que, pese a tener el derecho legal de votar, temen que el contacto con autoridades migratorias pueda poner en riesgo a familiares o conocidos en situación irregular.
Sin embargo, la declaración del DHS no ha logrado calmar las tensiones del todo. El escepticismo impera entre varios funcionarios estatales debido al perfil de la propia Heather Honey. La funcionaria ha sido objeto de críticas por sostener públicamente posturas negacionistas sobre los resultados de las elecciones presidenciales de 2020, asegurando, sin presentar pruebas, que dicho proceso fue víctima de un fraude.
Esta reputación ha minado su credibilidad ante autoridades de estados clave. Adrián Fontes, secretario de Estado de Arizona —entidad con una significativa población de origen mexicano—, manifestó abiertamente sus dudas sobre las garantías ofrecidas por Honey. En entrevista con el medio Político, Fontes cuestionó la idoneidad de la funcionaria: "No puedo depender de una negacionista electoral como ella para obtener la verdad en estas circunstancias", sentenció.
A medida que se acerca la jornada electoral de medio término, la seguridad en las urnas y la transparencia informativa se mantienen como los principales retos para la administración federal, en un clima político marcado por la polarización y la desconfianza hacia las instituciones encargadas de salvaguardar el voto.


